Previa Iron Bowl, cuentas pendientes y deberes

Siempre afirmo que considero el enfrentamiento anual ante LSU como el evento futbolístico del año. Personalmente, es mi duelo de rivalidad, por encima de los tradicionales del programa y tampoco resulta descabellado. Probablemente sea la más ferviente del país en el presente, aunque bien es cierto que gran parte de la aversión habitualmente se focaliza en el oponente.


Sin embargo, las mayores decepciones y fiascos como seguidor los he experimentado ante nuestro hermano pequeño interestatal, Auburn.

En mi retina se encuentran los 11 sacks (récord de AU) que se comió Brodie Croyle en el 2005 o la remontada liderada en la segunda parte por Cameron Newton en el 2010 en un objetivo por arruinar su carrera por la temporada perfecta y el crystal-ball.

Pero si hay una derrota dolorosa, esa es la del año pasado en The Plains.

Llegábamos imbatidos y como máximos favoritos con un récord de 11-0 y No.1 en las polls buscando hacer historia con un “triplete” inédito, mientras que ellos se personaban con un récord de 10-1 y No.4, convirtiendo el duelo en el más laureado (en términos de ranking) de la historia de esta rivalidad y solamente la segunda ocasión con ambos dentro del Top5.

Después de una noche frustrante en equipos especiales, donde nuestro antiguo kicker Cade Foster erró intentos de FG desde 44 (bloqueado) y 33 yardas. Con 7 segundos sobre el reloj y el encuentro igualado en 28 puntos, TJ Yeldon fue sacado por uno de los laterales en la yarda 38 de Auburn y se dictaminó 1 segundo restante en el luminoso, ya que se consideraría que Yeldon había cruzado la banda antes que terminara el tiempo reglamentario.

Probablemente no recuerde un encuentro peor gestionado y dirigido desde la banda por Nick Saban como Crimson & White (el hombre es humano), con varias decisiones discutidas, especialmente en los minutos finales, donde Alabama dejó escapar una victoria momentánea.

Entonces buscamos desenredar el partido con un FG de 57 yardas a cargo de un joven y prácticamente inédito Adam Griffith y en detrimento del titular Foster, sacando a un grupo con mayoría de offensive-linemen en un objetivo por evitar que bloquearan su ejecución como ocurrió previamente. El problema fue que nadie de nuestro staff técnico se planteó el riesgo de un lanzamiento corto, mientras que Chris Davis, situándose 9 yardas dentro de su propia endzone, recogería el regalo retornándolo para touchdown en el “Kick-Six”.

La pesadilla de ver a Chris Davis superar como una flecha a Brian Vogler y posteriormente a Cody Mandell con el júbilo de Jordan-Hare Stadium sobre sus hombros, es una imagen que desde aquella noche, se repite como cual bucle dentro de nuestra cabeza.

Una única y fatídica acción que lleva obstinando a nuestra parroquia durante todo un año y que, como los zoquetes de los medios propusieron esta semana, nadie necesita volver a visionar con el objetivo de enaltecer toda nuestra sed de venganza.

Es lo que tiene esta rivalidad entre Auburn y Alabama. Hay que soportar la burla y arrogancia del pesado de tu hermano mientras dure su gozo y, quien subscribe, lleva desde entonces inundándose de comentarios “altaneros” de Tammy Hethcox, célebre figura en el Sur con sus polémicas intervenciones en el show de Paul Finebaum y a quien tuve el placer de conocer personalmente comiendo en Mugshots.

Pero, en esta ocasión, Auburn no llega tan disparado como entonces (9,5 puntos a nuestro favor en Las Vegas).

Con 3 derrotas ante Mississippi State, Texas A&M y Georgia, esta última sin paliativos, y como No.14 en los rankings de Playoffs, los Tigers se encuentran un tanto sumergidos (para los estándares de Gus Malzahn) en el puesto 23 de la nación en ataque total (No.3 de la SEC) y especialmente, la posición 53 (No.9 de la conferencia) en defensa, mientras que nosotros nos presentamos como el ataque No.21 (No.2 de la SEC) y la defensa No.5 (No.1 de la conferencia).

Entonces Auburn con Tre Mason y Nick Marshall (en su mejor expresión) provocaron el terror del país y, aunque sigan siendo un conjunto tremendamente peligroso, nosotros llegamos, defensivamente, mejor preparados y con mayor confianza que entonces, especialmente sobre el perímetro y en labores de contención de la HUNH como se pudo observar durante gran parte del encuentro ante MSU o en la segunda parte en Death Valley ante LSU.

Eliminados definitivamente de la carrera por la división Oeste y los playoffs, un upset que arruine nuestras posibilidades de viajar a Atlanta, les servirá como colofón de su temporada.

Por eso mismo los Tigers seguirán siendo peligrosos. Esto es la Iron Bowl.

Como el año pasado fue Mason, este año Cameron Artis-Payne, líder terrestre de la conferencia con 1.405 yardas (quinta marca histórica de AU), es la gran referencia ofensiva, convirtiéndose en una amenaza entre los tackles y junto con Corey Grant (ex matriculado en Alabama) y el propio quarterback Nick Marshall, suponen un nuevo desafío para la defensa, muy similar a la semana de los Bullies y que volverá a requerir del férreo trabajo, disciplinada y compresión de los roles por parte de nuestro front-seven.

Procedente del Juco, Duke Williams será esa referencia aérea de envergadura y fortaleza física que buscará emparejarse con Cyrus Jones como MSU hizo con De’Runnya Wilson u Ole Miss con Laquon Treadwell, pero Cyrus está acostumbrado a medirse con oponentes superiores de tamaño y no será esa calamidad que los Tigers puedan explotar asiduamente. Hay que recordar que fue exactamente Cyrus quien se comió el amago sobre Coates permitiendo empatar el partido a Auburn con 30 segundos sobre el marcador.

De todos modos, Duke se vería obligado a ausentarse los 2 últimos partidos con un esguince de ligamentos y su concurso no se decidirá hasta el mismo sábado.

Precisamente, Sammie Coates es la referencia en las acciones profundas (como atestiguan sus 20,44 yardas por recepción), mientras que otro antiguo conocido de la hinchada (reclutado en el instituto) Melvin Ray, emerge como alternativa a Coates. Quan Bray y Ricardo Louis son los que habitualmente tiran del carro en las acciones underneath. Louis es también un artista en el Speed-sweep y ha conseguido eclipsar el rol de Corey Grant con los equipos centrados en defender su amenaza.

Nuestra principal tarea será contener a Nick Marshall, convertirle en unidimensional y frustrar la Zone-read que complemente a Artis-Payne, un trabajo encomendado a Reggie Ragland y Trey DePriest, con el inestimable apoyo de los safeties Landon Collins y Nick Perry.

Nuestro éxito en ese duelo particular, dirimirá la edición de esta Iron Bowl.

En defensa, donde los Tigers no asustan, suman la pérdida del end DaVonte Lambert (su principal pass-rusher con 3,5 sacks) y el tackle Jeff Whitaker, además, la secundaria de Auburn ha tenido muchos problemas para contener a receptores élite y está claro que no hay nadie mejor en todo América que Amari Cooper, quien sufrió un golpe aparatoso la semana pasada ante Western Carolina que saltó las alarmas y le obligaría a abandonar el partido por motivos de precaución (finalmente no le supondrá inconveniente alguno).

Las dificultades en defensa de Auburn se extienden hasta en el ámbito de las penalizaciones, donde habitualmente regalan multitud de yardas con interferencias, faltas personales y fueras de juego. Todo esto no resulta demasiado agorero, teniendo en cuenta que nuestro ataque se transforma en The Capstone, donde está siendo imparable.

Hay mucho en juego: Devolverles la moneda del “Kick-Six” y volver a Atlanta para recuperar el dominio de la conferencia SEC ante probablemente Missouri.

Bama; es momento de recoger el mono donde se dejó ante MSU y sacar el rodillo.

Y como Saban siempre señala, ese es nuestro M.O. como equipo. *

* Modus Operandi.

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2 respuestas a Previa Iron Bowl, cuentas pendientes y deberes

  1. Ken Rainey dijo:

    Israel, aunque nuestro empeño en el partido de anoche dejara algo que desear, por lo menos, no tendremos que tragar hiel por otro año, y nuestro sueño de conquistar otro campeonato nacional todavía está vivo. Ahora, lo importante es que el equipo se prepare bien para el partido contra Missouri. No podemos cometer los mismos errores contra estos tigres porque ellos tienen mucho mejor defensa que la de Auburn.

    ¡Roll Tide!
    Ken R.

  2. Israel Llata dijo:

    ¡Hola Ken! Es un placer tenerte aquí y leer tu opinión, especialmente con lo bien que escribes en español y siempre con puntos de vista interesantes.

    Nuestra actuación del sábado no fue la mejor, como señalas. Saban apuntó ante los medios que probablemente jugáramos nuestra peor primera parte de todo el año en la Iron Bowl del sábado. Creo que también hay que dar crédito a Auburn, quienes siempre muestran su mejor cara ante nosotros. Nick Marshall tuvo una actuación espléndida con varios récords personales y Duke Williams pareció que hubiera estado preparándose todo el año para arruinar nuestra temporada. Como dices, me preocupa mucho Blake Sims, sus imprecisiones y la defensa de Missouri, que está repleta de sack másters con Shane Ray o Markus Golden. Creo que la final del sábado en Atlanta no será un trámite para nosotros, ni mucho menos, pero creo también que este equipo es competidor y con talento de sobra para asegurarse un sitio en los Playoffs por el título.

    ¡Roll Tide Ken!

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