Previa Ole Miss ¿Tenemos pasta de campeón?

Todos recordareis mi carta de imploración del año pasado y su sorprendente éxito, donde fuimos capaces de recibir exactamente el resultado de cada una de mis plegarias.

Fue una semana rara, después que los Rebels llegaran lanzados con una actuación ofensiva impactante ante Texas, mientras que nosotros nos sumergíamos en todo un mar de dudas.

Habíamos sobrevivido (literalmente) a TAMU en Aggieland, llegábamos de una actuación paupérrima ante Colorado State de la MWC, donde los errores mentales, técnicos y de comunicación fueron la nota predominante. La secundaria estaba siendo muy cuestionada después del “roto” que nos hizo Mike Evans y se necesitaba con urgencia que alguien fuera capaz de dar un paso adelante dentro del grupo.

Entonces emergió Eddie Jackson y con la actuación ante LSU (precisamente la que asistí en persona), disfrutamos, en ambos partidos, del mejor desempeño de toda la temporada.

El problema fue que el resto del año siguió la línea inconsistente que se observó durante los instantes prematuros del mismo, hasta que la debacle ante Auburn y el posterior correctivo ante Oklahoma en la Sugar Bowl, confirmó que no teníamos esa pasta de campeón.

Este año estamos viviendo toda una auténtica revolución ofensiva con la célebre llegada de Lane Kiffin y los resultados son evidentes. Alabama se encuentra No.4 de la nación en ataque (promedio de 594,3 yardas por partido), algo nunca visto antes desde la llegada de Nick Saban a The Capstone. Además, la secundaria dejó de ser un coladero, conteniendo con garantías a receptores como Kevin White (West Virginia) o Demarcus Robinson (Florida), e incluso parece emerger pass-rushing en el front-seven, situando a la defensa como No.5 absoluta del país.

Con la confianza disparada y una semana de bye para preparar la cita y refinar algunos detalles del primer mes de competición, Alabama se enfrenta ante el momento de presentar su credencial como máximo aspirante al título, dentro de una división que este año emerge como terrorífica, con todos sus equipos, salvo Arkansas, dentro del Top25 del AP Poll.

El desafío girará alrededor de la capacidad de Blake Sims y el equipo de superar un ambiente tan adverso como el que se encontraran en The Grove esta semana.

Los ingredientes son perfectos. El Gameday de ESPN se instalará en Oxford como el encuentro estrella de la semana y ellos llevan esperando esta fecha desde que terminara la pasada temporada, donde todavía un tanto jóvenes durante los primeros compases de Hugh Freeze en el programa, buscaban su identidad como potenciales contendientes en el Oeste.

Si Ole Miss pretende pelear por la división, su punto de inflexión será esta semana con la visita del tradicional gallo. No hay mejores credenciales que batir a Alabama para hacer temblar los cimientos de la conferencia y recibir la consideración de los votantes.

Cierto es que disponemos de talento a raudales, pero el mérito de Kiffin esencialmente se encuentra en el sorprendente nivel de Blake Sims hasta este momento (sin quitar méritos a su trabajo, compromiso y perseverancia). Sin embargo, Sims siempre tuvo el ambiente a su favor. El público nunca fue un factor, incluso en Atlanta ante WVU tampoco fue desfavorable, por lo que en esta ocasión habrá que comprobar cómo gestiona los Silent-counts, señales y su grado de comodidad con la comunicación.

Porque enfrente se encontrará con, probablemente, la mejor defensa que se cruce en su camino.

Con un grupo experimentado (9 titulares recuperados), agresivo y con multitud de talento, los Rebels son estadísticamente la mejor defensa de la SEC y No.4 absoluta del país, permitiendo únicamente un promedio de 3,74 yardas por acción, apenas 248 yardas y 8,5 puntos.

Después del éxito conteniendo a Dante Fowler y experimentar su mejor actuación desde que recientemente llegara al campus (palabra del propio Saban), Cameron Robinson deberá lidiar esta vez con CJ Johnson y/o Robert Nkemdiche. Johnson es un pass-rusher consumado, muy escurridizo y con un motor incansable que pondrá a prueba constantemente las habilidades de Robinson para proteger el pase, mientras que Nkemdiche es el ancla de la defensa. Un todoterreno en la línea defensiva y un jugador tenaz capaz de atacar desde cualquier ángulo como un obstáculo inamovible en el juego terrestre. Todavía no ha brillado como vaticinaba su excelente debut como freshman y aquel esplendor de mejor recluta del país en su promoción, pero es un jugador muy peligroso y que hará trabajar a toda nuestra línea de ataque.

El orgullo de esta defensa es su secundaria, que puede considerarse élite.

Cody Prewitt como Free-safety, es el auténtico líder del grupo, material All-American y de primera ronda del Draft de la NFL. En el molde del característico Troy Polamalu, Prewitt es una figura intimidante patrullando la secundaria y un consumado golpeador, mientras que Tony Conner, desde la demarcación de Husky (nickelback, ya que Ole Miss frecuenta sólo dos linebackers), es el playmaker y un jugador instintivo en cualquier faceta del juego, con un gran radio de acción y un imán por manos.

Amari Cooper, probablemente fijado por Senquez Golson, recibirá un nuevo desafío esta semana después de “pegarse” con Vernon Hargreaves. Sin embargo, Golson llega con molestias en los isquiotibiales, por lo que habrá que comprobar si es capaz de soportar los eléctricos cambios de dirección y explosivos movimientos de Cooper en el pico de sus árboles de ruta. Es un aspecto que podríamos probar desde el primer minuto y así hacer temblar los planes defensivos del coordinador Dave Wommack, abriendo nuestro abanico de acciones.

Dejando de lado el “Tyler Siskey Gate”, nuestro director de personal y antiguo coordinador de Freeze, esperamos que nuevamente tengamos el éxito defensivo del año pasado, donde conseguimos dejarlos a cero por primera vez desde 1998. No será nada fácil la contienda.

Bo Wallace lidera un ataque de carácter múltiple, desequilibrado y repleta de estrellas como objetivos aéreos, sin embargo, Wallace también está mostrándose muy errático e impreciso en este instante prematuro de la temporada (sus 6 INT son los peores registros de la conferencia) y será muy importante conseguir afectar sus lanzamientos para romper con el ritmo Hurry-up y No-huddle (HUNH), donde los Rebels intentarán explotar vulnerabilidades, teniendo en cuenta nuestro sospechoso historial de problemas para defender ataques de esa naturaleza.

Defensivamente, Alabama, debido a la deficiencia de efectivos en la unidad de LB para defender los tres downs, está abusando de apariencias Dime y probablemente los Rebels mostrarán sus cartas con múltiples receptores abiertos, en un objetivo por buscar desemparejamientos y despejar de efectivos interiores para las carreras de Wallace y los runningbacks juniors Jaylen Walton y I’Tavius Mathers en la Inverted-veer.

La gran noticia aquí es que Ole Miss no presenta un runningback que suponga una amenaza como Jeff Scott o BenJarvus Green-Ellis fueron en el pasado, por lo que Landon Collins podrá centrarse en ocupar el medio y contener a Wallace y/o Evan Engram. Se espera que Collins vuelva a tener este sábado un rol como el de CJ Mosley el año pasado.

Engram es un tight-end/h-back híbrido con la capacidad de crear problemas de desajustes desde múltiples posiciones, saliendo del backfield o como receptor abierto, pero el gran quebradero de cabeza será defender cualquier línea de lanzamiento sobre Laquon Treadwell.

Salvo Eddie Jackson (y habrá que ver cuál es su grado de recuperación), no tenemos un cornerback capaz de poder enfrentársele físicamente y darle batalla, por lo que necesitaremos ejecutar un plan muy sólido para evitar que, con solamente su cuerpo, sea capaz de conseguir primeros downs automáticos. Memphis lo hizo bien durante algunas fases en sus Comeback-routes, pero el problema es que Wallace tiene también otros objetivos de confianza como Vince Sanders o Cody Core, por lo que no podremos centrarnos exclusivamente en detenerle.

El cuerpo de receptores de Ole Miss es tan profundo y amplio de talento que los Treadwell (No.6), Cody Core (No.8), Sanders (No.12) y Engram (No.26) se encuentran en el Top 25 de recepciones de la conferencia SEC. Pocos son los que pueden presumir de tantos efectivos y, sin duda, será un desafío para nuestra secundaria, donde medirá su teórico progreso.

Estamos ante el punto de inflexión de la temporada; Ole Miss busca dar finalmente ese salto cualitativo que proyectan para colarse en Atlanta por primera vez, mientras que nosotros perseguimos recuperar nuestra posición dominadora en el sur.

Este es el momento que este equipo debe mostrar de que pasta está hecho.

Esta entrada fue publicada en Opinión. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s