Previa de la Primavera 2014

Este próximo sábado día 15 arranca una nueva primavera en Tuscaloosa, donde Alabama intentará cimentar las bases de la próxima temporada. Es el momento clave del año para instalar la identidad, personalidad y carácter de un equipo que busca paliar las marchas de leyendas como AJ McCarron, CJ Mosley o Kevin Norwood, mientras explora e identifica nuevos talentos que pretenden gobernar la actualidad durante los próximos años.

Este periodo del año suele ser habitualmente instructor y lectivo, pero no menos importante es para un staff técnico que pretende cimentar los aspectos puramente técnicos y los conocimientos generales de su plantel.

Sin embargo, cualquier mínimo motivo de evaluación y la propia voraz competición en Tuscaloosa, en especial esta temporada, provocará que determinados áreas sufran un elevado escrutinio y una gran competencia, por lo que habrá que seguir de cerca cualquier movimiento, pista y rumorología con tantas demarcaciones vacantes y efectivos con suma proyección.

Nuestro objetivo en FiebreTider será documentar, interpretar y analizar con una serie de informes semanales las evaluaciones y análisis que irán publicándose en la Web para intentar comprender la evolución y dirección que van tomando los entrenamientos.



El calendario diseñado para este periodo comprende cuatro semanas de preparación (intercaladas por las habituales vacaciones de estas fechas tras la primera semana) y dos scrimmages a puerta cerrada como antesala del tradicional A-Day el 19 de Abril, que nuevamente será retransmitido por ESPNU.

Esta vez el kickoff será en una hora bastante más manejable sobre este lado del charco (8 pm CET) y permitirá que disfrutemos en directo de un evento que se ha convertido en estrella desde la llegada a Tuscaloosa de Nick Saban.

Pero ahora es momento de arrancar con el análisis.

STAFF TÉCNICO

Sin lugar a dudas, una de las grandes atracciones de esta primavera será observar al excéntrico Lane Kiffin ataviado con los colores Crimson & White, después de que Saban abandonara su matrimonio con Doug Nussmeier tras dos temporadas y apostara fuertemente por una de las mentes ofensivas más reputadas de este negocio.

Lane Kiffin, ante la oportunidad de reconducir su carrera.

La apuesta no deja indiferente a nadie y los más escépticos se muestran contrariados, no en vano, Kiffin siempre resultó una personalidad polémica y controvertida. De su exitosa etapa como entrenador asistente en los Trojans hasta convertirse en el head-coach más joven de la historia de los populares Oakland Raiders de la NFL o su esperanzador estreno como head-coach de los Tennessee Volunteers, Kiffin también dejaría en el camino un sinfín de polémicas. Su disputa con Al Davis y posterior despido de los Raiders, su polémico affaire de Knoxville después de una sola temporada o sus múltiples acusaciones ante los medios de comunicación, los aficionados de Alabama nunca sintieron una especial simpatía por su figura.

Su posterior aventura en Los Angeles como head-coach de USC proporcionó resultados dispares con un programa en crisis sumergido bajo las duras sanciones de la NCAA. Aún con todas estas limitaciones, los Trojans se mostraron muy competitivos y poderosos en ataque, especialmente en sus primeras dos temporadas bajo el mandato. Sin embargo, después de un pobre arranque en la presente temporada y un récord de 4-7 en los últimos 11 encuentros, la paciencia en Los Angeles se diluyó fugazmente y Kiffin fue despedido en Septiembre.

En Diciembre, Kiffin pasó 8 días en Tuscaloosa evaluando nuestro ataque y formando parte de diferentes actividades, donde Saban pudo valorar de primera mano sus conocimientos. Las fuertes políticas para aislar de los medios a sus asistentes y la ardua disciplina de Nick Saban, podrían conseguir que disfrutáramos de la mejor versión de esta mente privilegiada. De cualquier modo, resultará extraño observar y analizar su trabajo con nuestros quarterbacks y la unidad de la que es responsable como el reluciente coordinador de ataque. Kiffin tiene una oportunidad de oro para recuperar su crédito y poder promocionar sus capacidades.

Uno que está de vuelta como coordinador de la línea defensiva es Bo Davis, después del intercambio de cromos con Texas, quienes reciben a Chris Rumph en idéntica demarcación. Davis formó parte del primer staff técnico de Saban en T-town, cuando nuestra defensa consiguió dispararse sobre el Top10 del país, además de acompañar a Saban en sus andaduras en LSU y los Miami Dolphins, donde fue responsable de apartados mayormente físicos. Originalmente decidió unirse al staff técnico de Steve Sarkisian en USC y su marcha de Texas desencadenó la pérdida de varios compromisos, pero su cargo en Los Angeles solamente duró una semana una vez que conoció de nuestro expreso interés para contratarle.

Kevin Steele permitirá que Smart se centre en la secundaria.

La siguiente novedad del grupo la proporciona Kevin Steele, todo un clásico que por enésima oportunidad se encargará del grupo de linebackers con Lance Thompson. Steele deja los despachos como director de personal de la universidad para enfundarse el chándal y arremangarse con el objetivo de dirigir personalmente la unidad. El movimiento permite que el propio Kirby Smart se encargue de una secundaria que acoge así al tercer responsable en tantas temporadas después de que Jeremy Pruitt (Florida State) y Greg Brown (Louisville) fueran los últimos en preparar a un grupo que sigue una tendencia regresiva.

La primera temporada de Mario Cristobal como responsable de la línea de ataque no fue tan alentadora como inicialmente se presuponía para una figura de su calibre, pero transicionar del probable mejor grupo de la historia del programa, nunca fue el mejor punto de partida. Sin embargo, la unidad consiguió progresar según avanzó la temporada, mientras que los problemas físicos y las limitaciones de estrellas como Cyrus Kouandjio o Ryan Kelly, nunca fueron la mejor ayuda. El desafío de Cristobal continuará siendo significante con un grupo repleto de juventud e inexperiencia que sigue inmerso en un proceso de reconstrucción.

Billy Napier es uno de los asistentes de moda en la actualidad.

Por último, me gustaría valorar el fantástico trabajo de Billy Napier en su primer año como entrenador asistente, especialmente reclutando donde fue capaz de persuadir a estrellas como Cameron Robinson, David Cornwell o Laurence Jones. La influencia de Napier en el área de la ACC como asistente de Clemson después de ocho temporadas, siempre se consideró significante, sin embargo, Napier fue nuestro hombre en el dificultoso área de Louisiana, además, su trabajo con el grupo de receptores fue contrastado y la unidad fue una de las más estables del equipo. Ahora su desafío será sustituir a Kevin Norwood y conseguir que Amari Cooper recupere la forma física que demostró como freshman.

ATAQUE

El propio Nick Saban se ocuparía de adelantar él mismo donde se encontrará el mayor escrutinio de los medios durante esta primavera y el próximo verano.

En su respuesta sobre el presumible debate, Saban aseguró que su valoración será un continuo e innumerable “vamos a esperar y ver”. Y será así como el staff técnico preparará la batalla por el puesto de quarterback titular para el encuentro del 30 de Agosto ante West Virginia; La vacante para sustituir a AJ McCarron, sencillamente se encuentra abierta.

Curiosamente el favorito y el nombre que entra en todas las quinielas es alguien que incluso ni se encuentra matriculado en la Universidad de Alabama y que (presumiblemente) se graduará en Mayo en la Universidad de Florida State con el objetivo de habilitar su transfer a The Capstone.

Jacob Coker no estará todavía disponible y se graduará en Mayo.

Jacob Coker se comprometería en Febrero con nosotros y dispondrá de dos años hábiles para poder jugar, sin embargo, su candidatura tendrá que esperar hasta Agosto y no tendrá la oportunidad de comenzar a competir con el resto de candidatos esta primavera. Le atestigua su dilatada experiencia en el máximo nivel y el hecho de haber competido el puesto hasta el último instante a Jameis Winston, presente Heisman e icono absoluto de los Seminoles.

Oficiosamente, Blake Sims fue el quarterback backup del programa y es el único jugador de todo el grupo que dispone de minutos y experiencia en el máximo nivel. El problema es su conjunto de habilidades y características técnicas que difieren de lo que persigue el programa para la demarcación y más aún con la llegada de Lane Kiffin, quien presenta influencias de West-Coast y se apoya considerablemente sobre el juego aéreo.

Probablemente el proyecto que presenta mejores aptitudes sea David Cornwell, pero acaba de graduarse en Diciembre del instituto, no tiene experiencia ni química con sus compañeros y además, acaba de salir de una lesión de rodilla, por lo que la primavera debería resultarle más un valioso proceso de aprendizaje que una competición real. Su objetivo más conservador será recibir un año de redshirting que le permita adaptarse con comodidad y satisfacción.

Un plan de desarrollo similar experimentó Cooper Bateman la pasada temporada. Bateman fue uno de los quarterbacks más destacados del país en la promoción del 2013 (cuatro estrellas consensuado) y probablemente sea el único del grupo que pueda poner en entredicho el favoritismo inicial de Coker. Lo cierto es que esta primavera y el año completo de experiencia en el programa, son aspectos que aventajaba respecto al transfer de los ‘Noles y si consigue aprovecharlos, podría finalizar la presente primavera ampliamente reforzado.

Cooper Bateman podría tomar ventaja de la primavera.

En una situación similar se encuentran Alec Morris y Parker McLeod, especialmente el primero que con una actuación un tanto brillante en el último A-Day, pareció entusiasmar a la parroquia como un potencial backup, sin embargo, su presumible relevancia en el grupo acabaría diluyéndose. McLeod experimentó un año de redshirting y será también su primera oportunidad real de competir por un puesto como quarterback titular.

En la demarcación de runningback, mucho se especula con la intromisión del joven Derrick Henry, quien con una sobresaliente actuación en la Sugar Bowl ante Oklahoma disparó las expectativas de la parroquia carmesí, pero el grupo por ahora lo seguirá liderando TJ Yeldon. Su visión y eléctricos pies sobre los gaps, rememoran a un Adrian Peterson pero su inconsistente juego traducido en fumbles cruciales (5), consiguieron desesperar al fanático más paciente. Este particular problema afectó también a Kenyan Drake (4 fumbles), su copartícipe de demarcación y uno de los jugadores más atléticos y excitantes del plantel. El punto de énfasis del grupo esta primavera será mejorar técnicamente la protección del balón porque el talento sencillamente es envidiable.

Los constantes fumbles de Yeldon fueron una decepción.

Habrá que comprobar también que rol recoge con Kiffin el FB híbrido Jalston Fowler, en un año senior donde probablemente tendrá la oportunidad de jugar sano después de romperse la rodilla en la temporada 2012. Fowler deberá emerger como una de las figuras autoritarias del programa.

Pero el jugador que más beneficios podría recoger con la llegada de Kiffin es el TE OJ Howard. En su temporada freshman se observaron flashes de la terrible dimensión que podría aportar, pero la pregunta es si su reducido bagaje fue una responsabilidad puramente esquemática o un aspecto de habilidad del propio Howard. El caso es que con Kiffin se espera que la demarcación de tight-end cobré una dimensión desconocida en T-town. Jugadores como Harrison Jones, Kurt Freitag, Malcolm Faciane o el propio Brian Vogler podrían recibir ahora protagonismo, aunque el caso es que sobre el papel ninguno de ellos proporciona el conjunto de habilidades que Howard ofrece y que Kiffin requiere para sus apariencias con múltiples tight-ends.

El futuro de OJ Howard en Tuscaloosa es muy esperanzador.

Pero el gran desafío de Napier y Kiffin será recuperar al mejor Amari Cooper, quien prácticamente cojo fue capaz de recoger 45 recepciones para 736 yardas y 4 TD, por lo que con nuevo sistema y esquemas que favorecen el juego aéreo, además de la oportunidad de recobrar su mejor forma, podríamos estar definitivamente ante la temporada de su confirmación como una de las grandes estrellas del negocio. Sólo hay que ver el tremendo éxito que experimentó Marqise Lee como sophomore con Kiffin.

Aún con las sensibles pérdidas de Norwood y Kenny Bell, la unidad seguirá repleta de talento, mientras que la continuidad de DeAndrew White en su temporada senior, aportará veteranía y grandes dosis de velocidad. El joven Raheem Falkins ya dispone de una primavera completa a su espalda y podría recoger el legado de Norwood como possession receiver y convertirse en uno de los objetivos aéreos más buscados en la redzone. Christion Jones es otro jugador con experiencia, versátil y su dimensión como Factor-X será interesante de comprobar cómo encaja dentro de la nueva filosofía y orientación trasladada a Tuscaloosa. Chris Black es un jugador que todavía no ha explotado y todo un talento en ciernes, mientras que la megaestrella de Pittsburgh, Rogert Foster, aún se desconoce su alcance y potencial impacto.

De la presente clase reclutada, Cameron Sims, procedente de Monroe en Louisiana, presenta características para ser un objetivo aéreo a tener muy en cuenta desde este mismo instante (gran tamaño, manos sólidas y decisión ante tráfico), pero el grupo está repleto de efectivos y será complicado que el staff técnico decida perder con él la oportunidad del redshirting. Sims sencillamente podría aprovechar esta primavera, como Falkins hizo el anterior año.

El año I en The Capstone tras los Warmack, Barrett Jones o DJ Fluker, fue ciertamente descorazonador. Cierto es que transicionar desde la (presumible) mejor línea ofensiva de la historia del programa, nunca resultó alentador, pero jugadores estelares como Cyrus Kouandjio o Ryan Kelly jamás colmaron las expectativas de pretemporada. Especialmente Cyrus-K, quien más tarde se supo que una artritis en la rodilla después del partido ante los Vols, limitaría el resto de su campaña. Kelly también tuvo problemas físicos con su rodilla después del encuentro ante Ole Miss, pero consiguió mejorar su juego ligeramente según avanzó la temporada y su año Junior debería confirmarle como uno de los líderes de este ataque. De cualquier forma, mientras Kelly estuvo ausente, el programa descubrió su particular póliza de seguros en la demarcación de center con Chad Lindsay, quien experimentó actuaciones sólidas e incluso más lúcidas que el propio Kelly.

Cameron Robinson es la gran esperanza del programa sobre el lado ciego.

De cualquier modo, la marcha prematura a la NFL de Cyrus Koundjio dejará momentáneamente huérfano el lado ciego, pero la buena noticia es que dispondremos del concurso de Cam Robinson desde esta primavera. Difícilmente Saban estará dispuesto a conceder la titularidad a un jugador novato procedente del instituto y especialmente en una demarcación tan delicada (de ahí que firmáramos también al mejor Juco del país), pero Robinson fue un recluta muy codiciado y presenta un físico imponente y la suficiente capacidad para causar un impacto inmediato. Mientras tanto, jugadores con más experiencia en el programa como Brandon Greene o Brandon Hill, recibirán inicialmente mayor atención por parte del staff técnico. Greene probablemente abandone de forma definitiva su rol de tight-end situacional con la llegada de Kiffin y atléticamente será interesante comprobar su evolución y consiguiente traslado a una demarcación tan crítica y especialmente esta temporada con un nuevo signal-caller. Otra opción interesante aquí podría ser Grant Hill, quien en su primera temporada como Crimson & White mostró flashes de atesorar potencial de estrella, pero tal vez se le requiera en el interior después de la graduación de Anthony Steen, uno de los jugadores más sólidos del grupo la pasada temporada.

El left-guard Arie Kouandjio fue otro jugador que también experimentó dificultades el año pasado, pero cierto es que su hermano Cyrus jugó prácticamente cojo todo el año y la demarcación de center fue igualmente inestable, por lo que será interesante comprobar cuál es su desempeño con mayor estabilidad y experiencia como titular. En el lado opuesto, la graduación de Steen resultará sensible pero la demarcación presenta cierta profundidad con Isaac LuatuaAlphonse Taylor y Bradley Bozeman, especialmente este último recibió grandes valoraciones durante los ejercicios de invierno. En el tackle derecho, Austin Shepherd parece llevar una ligera ventaja después de una primera temporada serviciable, pero el antiguo Juco Leon Brown aún podría tener la última palabra y vender caro el puesto de titular. Brown incluso salió de inicio en la Sugar Bowl como right-guard y seguramente vuelva a competir también en esta demarcación.

DEFENSA

En defensa los cambios inicialmente no serán tan significantes como en ataque, donde la llegada de Kiffin modificará la orientación, filosofía y el propio playcalling, pero sobre este lado del balón existe también una corriente importante que persigue incrementar la efectividad ante los ataques HUNH (Hurry-Up No-Huddle) que tantos problemas nos han causado y que se han convertido en la némesis particular de este programa.

El propio Saban inició un debate nacional con su proposición de la regla de los 10 segundos para el snap, donde según su criterio, se intentaría reducir el número de jugadas potenciales y así limitar las posibles lesiones derivadas del frenético ritmo.

El safety Landon Collins será el siguiente líder del grupo.

En el recuerdo tenemos las actuaciones de Johnny Manziel con TAMU, Nick Marshall con Auburn o recientemente Trevor Knight con Oklahoma, quienes han conseguido destruir nuestra inexpugnable defensa y hacer que ésta pareciera lenta. Por lo tanto, se espera que el staff técnico introduzca mecanismos e instale paquetes para evitar que este tipo de ataques sean tan efectivos sobre nuestra defensa. Seguiremos con una 3-4 over/under de base y con tendencia de Nickel, pero con la naturaleza de los jugadores que hemos reclutado y todas las dificultades que sufrimos para manejar estos ataques, se espera una evolución.

El grupo de cornerbacks es uno de los que mayor escrutinio recibirá, especialmente después de todos los problemas de la pasada temporada y teniendo en cuenta que solamente un senior, Deion Belue fue el único efectivo con un puesto asegurado. Por lo tanto, las vacantes en la demarcación se encuentran completamente abiertas.

Después de una frenética promoción en Diciembre sobre los depht-charts, todo apunta que los problemas de Eddie Jackson fuera de los terrenos de juego, podrían haber llegado a su fin y que el chico definitivamente se encuentra centrado. Si es así, Jackson tiene todas las condiciones para convertirse en la siguiente gran estrella del programa en la demarcación y adueñarse de una posición como boundary-corner. En la demarcación de field como el cornerback más alejado de la acción, uno de los jugadores con mayor experiencia es el receptor reconvertido en corner Cyrus Jones, pero su bagaje en la competición no se aleja de unas cuantas titularidades durante el año pasado. Maurice Smith también es otro cornerback que tuvo la oportunidad de ser titular la pasada temporada, mientras que Bradley Sylve podría considerarse nuestra “eterna” promesa. Sylve llegó a estar por encima de Cyrus en los depth-charts, pero sus problemas de rodilla le alejaron de esta competición y el hecho que también sea un receptor reconvertido, hacen que las evaluaciones sobre su potencial real no sean especialmente precisas. Tampoco hay que olvidar en esta ecuación a efectivos menos contrastados como Jonathan Cook y Anthony Averett.

Eddie Jackson lo tiene todo para ser una gran estrella como corner.

La posibilidad de disponer esta primavera del concurso del estelar recluta llegado de Texas, Tony Brown, supone una noticia alentadora para el grupo, pero la curva de aprendizaje de la demarcación habitualmente es muy lenta y los informes sugieren que Brown necesita mucho refinamiento. Atléticamente el chico es una bala y sus condiciones para la demarcación son élites como atestigua su espectacular graduación según las consultoras más populares.

Con la creciente popularidad de las Spreads, las apariencias de Nickel son muy comunes en nuestra defensa y la demarcación de Star es una de las más críticas. La suspensión de pretemporada de Geno Smith permitió que el antiguo safety Jarrick Williams dispusiera de una oportunidad en la demarcación y su aportación resultó ser bastante positiva, por lo que se espera que continúe como Star, mientras que el Money en esquemas de Dime se presenta más abierto. Landon Collins fue el encargado de la demarcación hasta que se lesionó Vinnie Sunseri y tuvo que pasar al strong-safety, pero todo dependerá que Geno sea capaz de adueñarse del free-safety. Si no es así, Geno Smith sería la opción natural por su pasado como Star, pero otras opciones aquí son Maurice Smith, Jonathan CookAnthony Averett o incluso Jai Miller.

Geno Smith sólo necesita centrarse

Como señalábamos, muchas informaciones apuntan a que las excelentes capacidades en cobertura y su fantástico rango proyectan a Geno Smith como sustituto de Haha y futuro free-safety. Su único problema son sus constantes deslices fuera de los terrenos de juego, pero si consigue centrarse, se espera que acompañe como safety a Landon Collins y sea así su mejor complemento. El cielo es el límite para Collins, quien sí es capaz de juntar sus habilidades élite para detener el juego terrestre con un mínimo de desempeño en el juego aéreo, todo apunta a una temporada All-American y que la presente sea su última en The Capstone como futura estrella en la NFL.

En la demarcación de linebacker, el programa recibirá con los brazos abiertos el retorno sobre el interior de Trey DePriest, especialmente después de la graduación de CJ Mosley y la prematura marcha (e inesperada) de Adrian Hubbard. En su año senior, DePriest será nuestro Mike y tiene la oportunidad de convertirse en todo un líder de la defensa y demostrar a los scouts que es un “every-down player”. Como acompañante, la proyección sobre el Will definitivamente será Reuben Foster, que sí es capaz de comprender la defensa (se rumoreó que tuvo problemas como novato) y controlar sus emociones, podríamos estar frente al siguiente linebacker extraordinario que produzca la factoría Crimson Tide. Célebre por su peculiar reclutamiento, Foster tiene todo lo que se puede pedir a un jugador en su demarcación. Reggie Ragland es otro linebacker excepcional y que se mantendrá al acecho en el caso que cualquiera de ambos fracase en asegurar un puesto como titular. Ragland puede jugar tanto dentro como fuera y si finalmente encuentra oposición para ganarse un puesto como titular, probablemente el staff técnico le encuentre algún otro rol determinado.

Reuben Foster es el linebacker soñado.

Uno de los favoritos de Kirby Smart para el Sam será Dillon Lee, un jugador con unas características físicas fantásticas para la demarcación, con capacidad suficiente para cubrir a los tight-ends oponentes y con un motor incansable (toda una máquina en equipos especiales el año pasado) que probablemente le conviertan en uno de los favoritos de la afición. Recibirá la competencia de Ryan Anderson, un jugador híbrido que ya sorprendió durante la pasada primavera pero que desafortunadamente llegó a The Capstone bajo la misma promoción que Ragland y Lee.

Sobre el Jack, tanto Denzel Devall como Xzavier Dickson seguirán compitiendo por un puesto de titular o quién sabe si incluso compartiendo repeticiones en la demarcación, pero lo cierto es que Alabama sigue echando en falta un pass-rusher consumado y talento hay para que alguien sea capaz de recoger ese rol. Una opción podría ser Jonathan Allen, pero habrá que comprobar si su peso y tamaño es el adecuado para jugar en una demarcación técnica y atléticamente tan demandante. Otra opción como rusher es DJ Pettway, quien retorna a The Capstone después de pasar la última temporada desterrado en el community college de East Mississippi.

Entre los novatos, Shaun Dion Hamilton, matriculado en Enero, es un proyecto bastante maduro mentalmente y físicamente, por lo que ayudará en la profundidad del grupo. Tampoco debemos de olvidar a Tim Williams, el tipo de jugador “fast-twitch” que Saban está intentando instalar sobre su frente defensivo con el objetivo de contener a las ataques de Spread.

Esta temporada confirmará a Robinson como All-American.

En la línea defensiva, el end A’Shawn Robinson será uno de los siguientes estandartes del programa después de una primera temporada fantástica. Si la salud le respeta, su temporada sophomore se proyectará como All-American. En el lado opuesto, varios son los nombres que se barajan con los propios Jonathan Allen y DJ Pettway, en el caso que no se requiera que ayuden en el Jack. Otro hombre aquí podría ser Dalvin Tomlinson, quien con un gran esfuerzo durante la pretemporada, consiguió ganarse un puesto en la rotación hasta que se lesionaría en el opener contra Virginia Tech. Dee Liner fue un recluta codiciado y es otro jugador a seguir muy de cerca, que incluso podría ganarse un rol dentro de la rotación.

Parece ser que Korren Kirven mostraría grandes progresos durante los entrenamientos previos a la Sugar Bowl y habrá que ver si es capaz de competir con el grupo de defensive-ends. Del mismo modo, Dakota Ball es otro jugador con mucho que demostrar una vez superados sus problemas físicos que le condenaron al redshirting.

En el nose-tackle la primera opción seguirá siendo Brandon Ivory, pero una primera temporada como titular bastante pedestre podría ponerle en apuros ante el Juco Jarran Reed o incluso Darren Lake. Antiguamente matriculado en la Universidad de Florida, Reed podría jugar como three-technique y hay quien asegura que su preparación de invierno fue tan extraordinaria que podría causar todo un impacto la próxima temporada.

EQUIPOS ESPECIALES

Después de una Iron Bowl de auténtica pesadilla donde (con dudoso honor) pasará a la posteridad como ejecutor del funesto field-goal de 57 yardas que retornaría Chris Davis, esta deberá ser la temporada del kicker Adam Griffith. Si aleja los demonios, Griffith podría convertirse en uno de los jugadores más valiosos de este plantel, hasta tal punto que la graduación de Cody Mandell, provocará que incluso reciba responsabilidades de punting, al menos hasta que el recluta JK Scott llegue este verano para proveer competencia como punter. Griffith es un kicker con un talento superior al errático Cade Foster.

Adam Griffith es la esperanza de la unidad.

Los aspectos de cobertura y retorno no reciben un gran énfasis durante la primavera, pero en el caso que se practiquen, Christion Jones retorna para proveer ayuda tanto en acciones de punt como de kickoff, mientras que DeAndrew White estará de vuelta para ayudarle en los kickoffs como parte de la primera unidad.

Después de una primera temporada con experiencia, Cole Mazza volverá a encargarse de los snaps situacionales, mientras que el encuentro del A-Day revelará a los nuevos holders.

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