Semana 9 | Tennessee 10 @ #1 Alabama 45

Esta semana me habéis cogido preparando la maleta y organizando todo el papeleo para el viaje de esta próxima madrugada (viernes 1 de Noviembre), sin embargo, todavía tengo tiempo de repasar de forma breve el encuentro del pasado sábado ante Tennessee.

Tampoco es que hiciera falta extenderse demasiado en el análisis, ya que fue otra tarde más de Alabama en la oficina y van ya unas cuantas consecutivas desde la espinosa batalla en College Station. Este equipo está bajo el camino correcto para “tripitir”.

El tercer sábado de Octubre, como se denomina a esta rivalidad anual, realmente gozó de una época más esplendorosa. En períodos más célebres de la Universidad de Tennessee, este encuentro paralizaba el sur. Una rivalidad que llegaba más allá de un simple partido de liga regular, donde habitualmente se decidía el rumbo de dos programas habituados a ganar la conferencia y contender por el crystal-ball. Sin embargo, ahora Alabama suma una racha interrumpida de 7 victorias consecutivas con un margen de victoria sobre los Vols que promedia los 25 puntos. Unos números que subrayan el periodo dominante actual de los Crimson Tide frente a las absolutas penurias de nuestros vecinos fronterizos en el norte.

Y el partido sencillamente fue un retrato de la diferencia señalada entre ambos programas. La sencillez y comodidad con la que los pupilos de Nick Saban hicieron brecha en el marcador, pone de relieve el progreso tan positivo (ofensivamente) que este Squad ha experimentado desde las primeras frustrantes experiencias ante Virginia Tech y en menor medida, los Aggies. La anotación de Amari Cooper nada más arrancar el partido ya fue muy reveladora.

Primero Christion Jones enchufaría a la parroquia local en el partido con un energético retorno de 49 yardas en el Kick-off inicial y posteriormente en la tercera acción del partido, la defensa de los Vols se centraría demasiado en detener la carrera oponente, permitiendo que McCarron conectara con comodidad sobre Cooper en el Screen-play y este aprovechara  el pobre ángulo del safety, escapándose con comodidad 54 yardas para touchdown, en una acción que Doug Nussmeir incluso llamó previamente sobre el lado inverso; Demasiado fácil para Bama.

Nuevamente la línea de ataque, donde el center Brian Kelly volvió a comandar a la unidad tras su lesión (en detrimento de un exitoso substituto Chad Lindsay), permitió que AJ McCarron apenas manchara su jersey (ningún sack), mientras que  el quarterback Senior dispuso de multitud de tiempo para escanear el campo y conectar con cada uno de sus objetivos. La línea de ataque no permite ningún sack desde el tercer cuarto del encuentro ante Ole Miss.

TJ Yeldon con 3 TD y 72 yardas, y Kenyan Drake con 89 yardas, camparon a sus anchas. Prácticamente compartieron el mismo número de balones y oportunidades, en una orientación que anunciamos que cada vez comenzaba a ser más latente.

La gran noticia es que Amari Cooper sigue afianzándose cada vez más dentro del grupo de receptores y pareciéndose al jugador que maravilló la pasada temporada. Un golpe de un casco sobre su rodilla hizo temer lo peor, pero el hecho de que la acción no impactara sobre su maltrecho pie, permitió que respiráramos con mayor sosiego.

Sin embargo, el hombre de la tarde fue Kevin Norwood, todo un clásico en T-town y un jugador tremendamente infravalorado que siempre da la cara y con la habilidad natural de responder en los momentos más oportunos y con las acciones más complejas. Su recepción dejándose caer sobre su espalda según retrocedía, fue un auténtico espectáculo y una demostración que este chico sin ser el más rápido, fuerte o técnicamente destacado, es uno de los receptores más consistentes y fiables de toda la competición. Lo realmente raro es que esta fuera la primera oportunidad en la que Norwood supera la barrera de las 100 yardas (además de conseguir un TD de recepción).

Alabama gozó de un equilibrio en ataque de libro con 204 yardas terrestres y 275 aéreas, además, hasta un total de 7 jugadores cogieron alguna recepción y solamente un fumble de Kenyan Drake sobre la yarda uno, fue el único aspecto negativo de toda la tarde. No fue un problema de protección ni puramente técnico de Drake, sino que en su intento por extender la acción y conseguir anotar, en el instante donde buscó cambiar el balón de mano, este se escurriría, permitiendo que Cameron Sutton lo recuperara en la yarda dos de los Vols. La acción realmente no tuvo demasiada repercusión en el partido, porque fue el drive de Tennessee donde Landon Collins interceptaría a Worley y lo retornaría 89 yardas para touchdown, en una jugada que fue la quinta más larga de la historia del programa. El problema es que tanto Drake como el propio Yeldon, necesitan seguir trabajando e insistiendo en la protección del balón. Probablemente en un encuentro más competitivo como el próximo ante LSU, un error mental de este calibre podría suponer un coste mucho mayor.

Defensivamente, Collins continúa demostrando porque fue uno de los reclutas más destacados de su promoción y está sustituyendo a las mil maravillas a Vinnie Sunseri, quien se le pudo observar en la banda arengando al grupo como uno de los grandes líderes del programa que es. Ya hemos señalado que Collins presenta mayores habilidades naturales como safety que Sunseri, su combinación de tamaño y atletismo le convierten en un safety de ensueño y estoy seguro que muchos Scouts de la NFL ya salivan con su enorme potencial. Forma una pareja temible con Haha y estoy seguro que su efectividad continuará creciendo y disparándose según avance la temporada. Collins es también un líder emocional para el grupo. Sencillamente no podíamos encontrar un sustituto mejor para un jugador tan importante para la secundaria como Vinnie.

El problema el sábado fue que nuevamente permitimos demasiado por aire. Deion Belue sigue siendo la referencia del grupo, pero notamos bastante la baja de Sylvie y Eddie Jackson, quien ahora ha desaparecido literalmente después de ser la gran sensación ante Ole Miss.

Justin Worley y sus receptores se mostraron demasiado inconsistentes y fuera de objetivo durante toda la tarde, porque los Vols realmente consiguieron abrir espacios en nuestra secundaria y encontrar a bastantes jugadores abiertos. Solamente la imprecisión evitó que pudieran experimentar mayor éxito sobre el juego aéreo. Un ejemplo fue el Crossing-pattern de Marques North en la primera parte, donde Cyrus Jones decidió no continuar con su marca en lo alto del árbol de la ruta, esperando que alguien se hiciera con North sobre el lado opuesto. Sin embargo, nadie escuchó sus indicaciones en un problema aparente de comunicación (probablemente Jones no comprendió la cobertura), obligándole a que él mismo persiguiera a la marca, permitiendo finalmente el big-play de 38 yardas.

Más tarde, Cyrus realizó una acción fantástica sobre North en la endzone, desviando un lanzamiento que en la siguiente acción Rajion Neal anotaba con una sufrida carrera de pulgadas que sumó los únicos 10 puntos de los Vols sobre el luminoso.

En esta oportunidad, nuestra defensa, que se enorgullece de batallar cualquier punto del oponente, no fue capaz de evitar que nos anotaran un touchdown en los minutos de la basura (desde el partido ante TAMU, el único equipo que lo había conseguido era Kentucky).

Es evidente que Cyrus Jones no parece el jugador adecuado para acompañar a Belue, por lo que todo apunta a que el casting para conseguir que esta demarcación sea consistente, aún no parece rubricada como inicialmente sugería la prematura irrupción de Jackson.

Esta vez, CJ Mosley no lideró al equipo en placajes (solamente 1), sino que fue Landon Collins e incluso Trey DePriest, quien se observó mucho más activo en probablemente uno de sus partidos más fructíferos y completos como Crimson & White. Esperemos que sea un hecho meramente anecdótico (nada dice lo contrario), pero sorprende no ver a Mosley entre los más destacados estadísticamente. Tal vez el linebacker Senior nos tuviera mal acostumbrados en las últimas semanas.


Durante la segunda parte se redujo nuestro ritmo y solamente algunas acciones del linebacker backup Dilon Lee merecen la pena ser rescatadas. Este chico está haciendo méritos destacados para convertirse en una pieza importante en la unidad, aunque, ahora mismo su aportación se encuentra en la cobertura de equipos especiales, donde se está mostrando muy efectivo.

Al final del partido se pudo apreciar la ligera rabieta ante las cámaras de la CBS de McCarronNorwood acerca de la constante referencia durante la semana de Tennessee sobre Alabama como “el equipo rojo”,  algo que el equipo comprendió como irrespetuoso y que emplearon como una herramienta de motivación para demostrarles quien sigue dominando el negocio.

Esta semana disfrutaremos de un merecido descanso que permitirá reagruparnos y que, además, algunos jugadores se recuperen de sus molestias, especialmente en la secundaria. El siguiente en la lista será los siempre difíciles y aguerridos Bayou Bengals y en esta ocasión, podré disfrutar de la oportunidad única de transmitiros mi experiencia y análisis desde Tuscaloosa.

Nos vemos a la vuelta.

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