Semana 6 | Georgia State 3 @ #1 Alabama 45

Pretender analizar este partido e intentar que incluso vuestra lectura sea provechosa, sinceramente es disparatado y una absoluta pérdida de tiempo.

Muchos fueron los que nos criticaron por organizar este partido ante la mediocre Universidad de Georgia State, novata en la máxima categoría como miembro reciente de la conferencia Sun Belt y estadísticamente el peor equipo de toda la Bowl Subdivision (récord de 0-5 con derrotas ante débiles rivales como Chattanooga, Samford o Jacksonville State).

Pero lo cierto es que hasta que la futura ampliación de calendario en la conferencia SEC sea efectiva (la actual situación de incertidumbre incluso nos obligó a cancelar las series contratadas con Michigan State), estamos forzados a concertar partidos de este calibre y especialmente cuando el calendario ofrece tanta poca maniobrabilidad.

No quiero entrar demasiado en polémica, pero me resultan sorprendentes las críticas teniendo en cuenta que estos últimos años Alabama es uno de los programas con mayor predisposición y compromiso para organizar encuentros fuera de su conferencia y ante oponentes de destacada relevancia (Clemson, Michigan o Virginia Tech). Al menos eventualmente no aprovechamos la oportunidad como otras instituciones para inflar marcadores y ganar así publicidad alrededor del país. Nick Saban siempre tuvo la integridad y el respeto para evitar infringir anotaciones contundentes sobre el oponente, buscando agotar el reloj cuando el partido fue sentenciado.

Entre los aspectos estadísticos destacados, AJ McCarron prácticamente se mostró perfecto en todas sus distribuciones por aire (15 de 16). El único lanzamiento que erró fue uno por fuera del hombro sobre OJ Howard, que realmente fue bastante recepcionable. Su porcentaje de completaciones con 93,75% superó el récord desde hace 47 años en manos de Kenny Stabler ante Ole Miss con 84,2 (un mínimo de 15 completaciones). McCarron acabó con un total de 4 touchdowns (ninguna intercepción) y hasta 15 jugadores cogieron balones ante los Panthers.

Entre todos ellos, probablemente el vencedor de la tarde fuera Chris Black, uno de los nombres que comenzarían a emerger en estas últimas semanas. Conozco a Black desde su época en instituto y es un jugador con una dimensión y habilidad atlética extraordinaria para aportar en multitud de situaciones de juego como Christion Jones está siendo capaz de ofrecer.

Tras superar una lesión de hombro que le alejó de los terrenos de juego en su primer año en The Capstone, Black presenta sobre la mesa una habilidad natural como receptor mucho mayor que la del propio Christion Jones y si continúa progresando, su participación podría antojarse muy importante como uno de los factores ocultos de este ataque. Sinceramente, parecía que jamás llegara la oportunidad de Black como un potencial contribuyente.

Sin embargo, los días previos al encuentro destacaron por la sorprendente suspensión (indefinida) del estelar safety Haha Clinton-Dix y todas las alarmas en The Capstone se dispararon. Uno de nuestros asistentes Corey Harris y con conexión con un agente deportivo, fue finalmente despedido después de proveer beneficios no permitidos a Haha. Exactamente, Clinton-Dix aceptaría una cifra inferior a 500 dólares, aunque más tarde se supo que el propio Haha devolvió el dinero e institucionalmente no fue un hecho peligroso (no existe evidencia de que Haha contactara con el agente), ya que en todo momento la universidad gestionó el problema con agilidad y efectividad. Se espera que Haha esté fuera de dos a tres semanas y mientras tanto Landon Collins está siendo su sustituto.

Después de una espectacular acción que destruiría un aparente cimentado Screen-pass, Collins sigue demostrando que es nuestro jugador número 12 en defensa, por lo tanto será esta una fantástica oportunidad para que pueda seguir aumentando su importancia dentro del programa.

Entre los novatos, A’shawn Robinson continúa con su vertical escalada y Saban le obsequiaría con la primera titularidad de su carrera universitaria como defensive-end. El estelar producto de Texas está siendo una auténtica revelación y pocos eran los que esperaban este nivel de impacto, después de que incluso determinados analistas le proyectaran en verano sobre la línea de ataque.

Los cornerbacks Eddie Jackson, Maurice Smith y Bradley Sylve continúan ganando experiencia y acumulando minutos de juego después de que Saban se cargara a John Fulton, quien definitivamente parece haber perdido su puesto de titular sobre Jackson. Por momentos, Fulton parece haber desaparecido definitivamente de nuestros planes en defensa.

Otro de los nombres que también parece que podría asaltar muy pronto la titularidad es el tackle novato Grant Hill, quien pasó de sufrir un severo virus estomacal la semana de Ole Miss a finiquitar con su proyección de redshirting después de entrar en el campo en la tercera posesión del partido ante GSU. Hill sustituyó a Austin Shepherd sobre el lado derecho y su fantástica combinación de intangibles y carácter, parece que le están proyectando como actualmente uno de los cinco mejores jugadores de la línea de ataque. El problema no es exactamente Shepherd, quien probablemente esté siendo el más consistente del grupo bloqueando tanto por tierra como en el pase, pero su proyección natural siempre fue sobre el interior y la eventual titularidad de Hill podría acabar moviéndole al puesto de Arie-K, el gran damnificado.

Chad Lindsay es el ejemplo de un jugador capaz de aprovechar su oportunidad y acomodarse dentro del grupo como un guante. Aunque el impacto de Ryan Kelly no fuera el pronosticado durante la pretemporada, muchos fueron los que se echaron a temblar después de que se lesionara ante los Rebels. Con un bajo centro de gravedad, Lindsay recuerda especialmente a William Vachlos (actualmente asistente graduado dentro de nuestro Staff técnico) y muchos ahora dudan del camino a tomar cuando Kelly se recupere, especialmente después de la química que Lindsay ha cimentado dentro del grupo y sus sólidas actuaciones desde entonces.

Un jugador que sigue defraudando en términos de efectividad es Amari Cooper. Ante los Panthers disfrutó de minutos pero no cogió ningún balón (directamente ni le buscaron). Amari está sufriendo mucho para superar sus problemas de salud y recuperar la estupenda forma de la temporada pasada, pero el hecho de que no haya sido sometido a una gran carga de trabajo, le está reportando beneficios y ayudándole en su progreso individual. Amari es un gran trabajador, incluso fue el más destacado durante las pruebas de acondicionamiento del verano, pero está claro que diversos problemas físicos están dinamitando su inicio de la temporada.

DeAndrew White nos dejó una recepción espectacular en la endzone a una mano y con el cornerback oponente sobre la chepa que seguramente cope los highlight de la temporada. Su actuación fue sólida pero todavía se espera que alcance su punto álgido. En cambio, Kevin Norwood especialmente no disfrutó de muchos minutos, pero se mostró con salud y excepcional dentro del campo, muy superior físicamente a los rivales que le intentaron defender. Una gran noticia teniendo en cuenta que es uno de los jugadores más consistentes en aquellas situaciones críticas que se necesitan acciones o tomar responsabilidades.

Kenyan Drake también fue otro de los que dejó su firma con un fantástico Airbone sobre el pilón de la endzone tras eludir a varios defensores junto a la banda. Después de los problemas de disciplina que le apartaron del encuentro ante Virginia Tech en Atlanta, su carga de trabajo no deja de incrementar y Drake es uno de los playmakers de este ataque como compañero de fatigas de TJ Yeldon. Ahora mismo el backfield de Alabama pertenece a ambos.

Hasta un total de 70 jugadores tuvieron su oportunidad ante GSU. Auténticos desconocidos como los walk-on Parker Barrineau y Ty Reed vieron cumplido su sueño de atrapar un balón en el Bryant-Denny Stadium, mientras muchos otros como Blake Sims o Malcome Faciane disfrutaron de la posibilidad de ganar experiencia de juego, acumular minutos y proporcionar así profundidad.


Por lo tanto, es cierto que el rival fue demasiado débil y el encuentro de dudoso interés desde el punto de vista competitivo, pero pocas oportunidades como ésta disponen Nick Saban y Alabama durante la temporada y en una competición como la conferencia SEC, para continuar formando jugadores y facilitarles de confianza para aquellas oportunidades donde su aportación sea necesaria.

Muchos de los suplentes animaron a los titulares desde la banda, mientras estos se esforzarían por sentenciar el partido con la mayor antelación posible y permitir así que estos disfrutaran de los minutos que, habitualmente, se les dificultan durante la temporada. Por primera vez en toda la temporada, Alabama dejó de competir por los factores externos que cada semana la examinan como la número uno de la competición para, en cambio, hacerlo por aquellos compañeros que también necesitan su oportunidad y que aseguran la profundidad del equipo.

Tal vez el encuentro ante Georgia State sirviera para mucho más de lo que algunos creen, aunque sí, estoy seguro que muchos estuvieron más pendientes durante esta semana de la lesión de rodilla de David Cornwell en la victoria del viernes noche de Norman North ante Yucon.

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