La valoración y análisis desde nuestro oponente

Con el inminente duelo ante los Fighting Irish del próximo lunes 7 de Enero por el campeonato nacional, contamos con la participación especial de Pablo Fernández, ferviente seguidor de Notre Dame y habitual colaborador de nuestro blog amigo de los Fighting Irish Azul y Oro. Pablo también gestiona la cuenta @FightingIrishEs para mantener informada desde Twitter a la comunidad hispanoparlante de Notre Dame.

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Pablo proporciona una de las opiniones más fehacientes e interesantes desde la perspectiva de Notre Dame que se pueda encontrar en toda la red. Se puede conocer también su habitual criterio y juicio desde el foro de NFLhispano dedicado al college y aconsejamos valorar sus aportaciones como una de las más significativas desde este lado del charco.

Comenzamos remarcando los antecedentes…

FiebreTider – Notre Dame lleva demasiado tiempo sumergido en una espiral de mediocridad y perturbación, donde cada año se comprendía como el de su definitivo despegue, sin embargo, los Irish llegaron incluso a decepcionar al más escéptico de sus seguidores, hasta el punto que muchos reputados analistas dejaron de creer en la línea de progresión natural sobre la que se hallaba este programa en el tercer año del régimen de Brian Kelly. Como aficionados ajenos a cualquier detalle y suceso acontecido en South Bend, nos gustaría que nos especificaras las claves de este cambio radical en la vulgar cultura ganadora del último lustro.

Pablo – 1988, ese es el año en el que Notre Dame ganó su último campeonato nacional bajo los mandos del legendario Lou Holtz, que dejó el cargo en 1996. A partir de ahí, todo lo que rodea a la emblemática figura de Notre Dame ha vivido tiempos de tormento, confusión y una constante era de decepciones que se ha prolongado durante casi dos décadas, demasiadas para el programa de football más popular del país y acostumbrado al dulce sabor de la victoria.

Esta larga travesía por el desierto no ha dejado indiferente a nadie y ha llenado horas y horas de televisión, radio y diferentes plataformas de debate. Bien es sabido que Notre Dame siempre ha sido el ojito derecho de la NCAA y que siempre ha gozado de ciertos privilegios que ninguna otra universidad disfruta a día de hoy. Hablamos de la independencia, contrato multimillonario en exclusiva con la NBC, cláusulas para poder acceder a una BCS Bowl dependiendo de cual sea su ranking.. infinidad de factores que han influido en la pregunta clave que todo aficionado del College Football ha debatido en su foro interno. ¿Sigue siendo Notre Dame relevante? ¿Merece un programa tan devaluado deportivamente seguir teniendo tanta importancia?

Para muchos sí, para otros no. Ambas caras de la moneda tienen argumentos para sostener sus teorías. En cualquier caso, lo único irrefutable es lo que pasa en el campo, y allí Notre Dame seguía sin retomar el vuelo y poco a poco se instauró la mediocridad en South Bend. Ni Bob Davie, ni Tyrone Willingham ni Charlie Weis fueron capaces de enderezar el rumbo de un equipo perdido. Todos ellos reclutaron grandes jugadores, prometieron el oro y el moro, la vuelta a los viejos tiempos y como muchos, el título nacional. La única realidad es que ya han caído en el olvido y su legado fué nulo, pasaron sin pena ni gloria.

En el año 2010, trás un nuevo descalabro de la mano de Charlie Weis, una de las grandes mentes ofensivas de este deporte, se ponía un punto y aparte con su despido y posterior contratación de Brian Kelly, que curiosamente, venía también como una mente ofensiva y un perfil bastante similar al de Charlie Weis, lo cual no dejaba de resultar paradójico.

Mientras tanto, en el sur, la conocida como Southeastern Conference recogía el testigo como abanderada del College Football. Sin embargo su legado y su ADN es diferente al del resto del país, especialmente al del Noreste americano. Ellos han dictaminado cuales son las bases del éxito para triunfar en el college football, o por decirlo claramente, ellos mandan. Físico, capacidad atlética, disciplina, rigor táctico y mucho swagger, autoconfianza. Son transparentes y no engañan a nadie en su estilo, reduciéndolo al simplismo para entenderlo mucho mejor: Son los más altos, los más fuertes y los más rápidos. En una competición de poco más que adolescentes que aún estan en pleno desarolllo, la diferencia la marca el físico.

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Brian Kelly ha conseguido algo que antes nadie pudo.

Volviendo a South Bend, las dos primeras temporadas de Brian Kelly al mando estuvieron llenas de luces y sombras, con más sombras que luces, predominando siempre un ambiente de escepticidad y reviviendo el pasado. De nuevo grandes jugadores e individualidades eran desaprovechados y completaban su ciclo sin conocer el éxito. El colectivo simplemente se hacía trizas ante la adversidad y caía dramáticamente en los momentos de la verdad.

Y en ese punto, el del desconcierto, daba la bienvenida al año 2012. El equipo a priori contaba con menos talento con otros años, era más joven, había unidades del depth-chart un tanto escasas, el transfer de Aaron Lynch hizo mucho daño y sobre todo, el Quarterback era un Freshman sin ningún tipo de experiencia a nivel colegial.

Tres meses más tarde, bajo todas estas premisas, Notre Dame ha acabado imbatida y siendo el equipo #1 del país en los rankings, lo que ha valido para conseguir el ticket a Miami donde se enfrentará en el NC a la todopoderosa Alabama, que se mueve en estas lides ya desde hace unos años y parte con el favoritismo.

FiebreTider – Brian Kelly se ganaría su reputación en Grand Valley State y Cincinnati como un gurú de spread offenses de ritmo apresurado que tan en auge se encuentran actualmente en el negocio y que tanto incomodan a Nick Saban como así manifestó recientemente, sin embargo, los Irish llegan imbatidos después de emplear armas radicalmente opuestas desde el otro lado del balón y que se desmarcan de los cánones históricos de esta institución. A muchos de nosotros nos gustaría comprender el porqué de este irónica orientación en su filosofía y estilo de juego. Las claves de estos Irish.

Pablo – Paso a desgranar individualmente las claves colectivas e individuales que han llevado a Notre Dame a la situación actual:

Brian Kelly: Lo más destacable del Head Coach ha sido adaptarse a lo que tiene dejando a un lado su mentalidad ofensiva, algo que es bastante encomiable. Brian Kelly no llegó a Notre Dame para revolucionar la institución, inventar el football o darle su toque personal, lo ha hecho para ganar. El verano fué muy revelador para él, en cada intervención pública hacía un especial enfásis al trabajo físico, cardiovascular y a las horas de gimnasio en la sombra, las que nadie ve, las que te hacen más fuerte física y mentalmente. En esas citas siempre miraba con el rabillo del ojo al sur, conocedor de lo que predomina a día de hoy en el College Football. Una postura sencilla e inteligente, seguir los pasos de los equipos ganadores. Para ello no ha escatimado en gastos, por ejemplo, la secundaria, un grupo joven e inexperto, ha contado hasta con tres entrenadores esta temporada. Con todos los respetos, Cincinnatti no es Notre Dame, y Kelly está sabiendo reinventarse. En mi opinión no es un entrenador especialmente brillante y también tiene muchos defectos, pero ha encontrado la manera de ganar, para ello se rodea de un gran coaching staff y se adapta a lo que tiene por encima de sus propias ideas, hoy en día, eso es una gran virtud.

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Chris Brown y multitud de aficionados celebran la victoria en Los Angeles.

La mentalidad y el momentum: El equipo no ha dejado de tener partidos como en años anteriores en donde se han decidido simplemente por pulgadas como diría el mítico speech de Al Pacino, la gran diferencia es que otros años esos partidos ajustados se perdían y este año se han ganado. Otros años el equipo se dejaba remontar o remontaba para luego morir en la orilla y este año el equipo nunca se ha venido abajo, siempre se ha mantenido ganador aún estando contra las cuerdas. Esto ha desencadenado un momentum muy positivo con un equipo yendo de menos a más de manera imparable hasta la imbatibilidad, superando toda la presión mediática que ello conlleva.

Cambio de filosofía: El cambio más significativo sin ningún tipo de duda. Muchos recordaréis el hype de Brady Quinn, la rueda de prensa cual estrella de cine de Jimmy Clausen en el salón de la fama de South Bend prometiendo un NC o la batalla con USC por los servicios del archi-codiciado Dayne Crist. Pese a los tiempos de vacas flacas, grandes nombres y grandes ataques han pasado por Notre Dame, simplemente por cada 40 puntos que el equipo anotaba, recibía 50. Este año el cambio es absolutamente radical, estamos ante probablemente el equipo menos talentoso ofensivamente de los últimos años (y aún así es un buen ataque) pero en cambio estamos ante la mejor defensa que Notre Dame ha visto en muchísimos años, además de unas trincheras dominantes y un equipo que juega un Football nunca antes visto por Notre Dame, un juego de cadenas, físico, duro, de ground & pound que dirían por allá. Nada brillante y exento de filigranas pero totalmente efectivo.Todo esto obviamente, no se podría llevar a cabo sin un plantel individual de mucho nivel, a continuación vamos a hablar y a profundizar sobre el equipo (ataque y defensa). Y ya de paso, enfocándolo hacia el partido del día siete ante Alabama.

ATAQUE:

El ataque de Notre Dame está comandado por Everett Golson, el Freshman procedente de Myrtle Beach, South Carolina, donde se llevó el estatal ante el equipo de Jadeveon Clowney, DE estrella de SC. El ataque gira en torno a él puesto que está diseñado para su total protección, aunque a medida que la temporada ha ido avanzando se ha visto obligado a tener que realizar jugadas para dar oxígeno al ataque.

Everett Golson y Manti Te’o representan cada lado del balón.

El Bye Week supusó un punto de inflexión en su temporada y en donde se empezó ver a un Golson con confianza cuando trás su gran actuación en Norman se convenció en su cabeza de que él era sin dudas el starter.

Ha pasado de la inoperancia a ser un ejecutor del game-plan sin fisuras y a alta velocidad, puede realizar cualquier tipo de lanzamiento (ya no se le limita a dump-offs y quick-outs) y tiene un cañón por brazo. Aún es irregular con su throwing-motion y su visión de juego es bastante limitada, especialmente cuando ha de encontrar segundas opciones y redireccionar la jugada con los ojos, pero su evolución es notoria y da síntomas de poder convertirse en un gran jugador.

El juego de carerra es un backfield compartido principalmente entre Cierre Wood y Theo Riddick. El primero, tras hacer historia a nivel HS en un estado tan prolífico como el de California (especialmente en el área de LA) y venir con un gran cartel desde el instituto sigue sin dar ese paso adelante que se le exige. Ha tenido oportunidades para ser el feature-back en South Bend y siempre se ha terminado con un binomio en el backfield debido a su incapacidad para cargar con todo el peso del ataque terrestre. En 2010 fué Robert Hughes, en 2011 Jonas Gray y este año es Theo Riddick, un RB que fué movido al Slot los dos siguientes años y ha vuelto a su posición natural de RB en su año Senior. Juntos forman un tandem bastante interesante. Si bien ambos comportan una gran aceleración y capacidad atlética, Wood corre con un pad level mucho más alto y pese a su tamaño no es un corredor especialmente físico, aunque pueda sorprender con algún stiff arm derribando a su rival. Riddick pese a ser más pequeño corre muchísimo más duro y con un pad level muy bajo, además de ser una amenaza fuera del backfield, virtud con la que no cuenta Cierre Wood. El tercero en discordia es George Atkinson, un RB de medidas anormales y un gran atleta, raw que dirían allí, el home-run threat desde la posición gracias a su verticalidad, no obstante ha ido perdiendo bastante peso con el paso de la temporada.

El cuerpo de receptores es bastante versátil, TJ Jones es el más sólido de todos. Es el Possesion-Receiver que tanto sosiego le da a Golson, su comeback route es un clásico en South Bend, además puede ganar YAC y rara vez se deja caer un balón de las manos. No es una amenaza de seis puntos pero si un receptor muy sólido que puede ser un gran desatascador debido a su excelencia a la hora de correr las rutas. En el estilo más opuesto está el Freshman Davaris Daniels (que ha estado un mes de baja por una rotura en su clavícula pero estará listo para el día siete), un jugador que aporta casi 190 de centimetros unidos a una grandísima movilidad y un prodigioso salto vertical que le hace ganar todas las batallas en jump-balls, lo que hace que Golson tenga una gran confianza a la hora de lanzarle aunque tenga a su hombre pegado, sabe que por salto vertical atrapará la bola. En el Slot está Robby Toma, que sinceramente, no supone ninguna amenaza para la defensa de Alabama. Un jugador disciplinado en sus rutas, que juega más duro de lo que su físico indican y con capacidad para ganar YAC, pero nunca una seria amenaza. El gran mismatch para las defensas viene con Tyler Eifert, el mejor TE del college football, aunque principalmente es un “Joker” que juega en el Slot o incluso como wideout alineado hombre a hombre con el Cornerback, creo que la principal preocupación de Saban tiene nombre y apellidos y es Tyler Eifert, si aparece Eifert será bueno para Notre Dame, si no aparece no será bueno para Notre Dame.

La OL ha sido una sorpresa muy agradable, normalmente en años anteriores era una OL dominante ante equipos de menor nivel y que desaparecía en partidos importantes, este año ha mantenido la misma tónica durante todo el año. Una línea de peso (todos por encima de las 300 libras) y con técnica y movilidad. Golic Jr en el Guard derecho es claramente el lado débil de la línea pero en lineas generales ha sido una trinchera dominante, tanto en la protección a Golson como abriendo huecos para los corredores. Cabe destacar que Braxton Cave, el center, ha sido All-American.

DEFENSA:

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Stephon Tuitt es la revelación de estos Irish.

La Defensa ha sido como se ha dicho anteriormente la clave del éxito, un Front Seven extremadamente físico y una secundaria joven y sin apenás experiencia que ha dado siempre la talla. Una 34 sobre el papel que se convierte en un híbrido con la 43. Excelsa en la Red Zone y aunque ha ido de más a menos nunca ha perdido el rigor, salvando el día ante Pittsburgh donde sorprendentemente la defensa fué dominada.

La DL es probablemente la mejor del país, asusta solo pensar que sería si Aaron Lynch no hubiera pedido el transfer. Tanto el propio Lynch como Tuitt venían del sur como five-stars, si bien es cierto que Lynch como True Freshman se llevó más flashes, la temporada de Tuitt es la mejor en Notre Dame desde Justin Tuck y solo con 19 años ha sido All-American. La combinación de tamaño y velocidad lo hacen ser un lock para la primera ronda del draft del año que viene. 6’6, 305 libras y capaz de moverse con una capacidad atlética asombrosa. No obstante su juventud le ha pasado malas jugadas, ante Michigan las veces que estuvo alineado con Taylor Lewan fué dominado y sufre ante Tackles atléticos. En cualquier caso un jugador con esa fuerza como para ejercer de bull-rusher y esa capacidad para ganar el edge a su oponente lo hacen versátil e imprevisible. Un jugador de muchos quilates. En su lado opuesto está Kapron Lewis-Moore, que llegó a Notre Dame con 225 libras y está en 300 en este su año Senior. Es el más inteligente run-stopper y excelso en el contain, además de haberse prodigado este año como pass-rusher. Un jugador completo y sin fisuras, nada espectacular pero siempre sólido y necesario. En el centro está el eje de la defensa, el que ancla la línea, ese bicho llamado Louis Nix. 6’2 y 325 libras de peso movidas con suma facilidad, toda la temporada comiéndose dobles bloqueos y aún así ha vivido en el backfield rival. Aún está verde, problemas de sincronización con el snap y juega alto, pero el potencial es simple y llanamente de élite, otro que pienso que puede acompañar a Tuitt en la primera ronda del año que viene. Dos potenciales fuera de lo normal.

Los Linebackers son una de cal y una de arena, te cuentras con Manti Te’o pero a la vez te encuentras con agujeros importantes. Manti Te’o es el líder espiritual de esta defensa y de este equipo, su temporada senior es excelsa: nadie como él a la hora de leer la defensas rivales, es un three-down LB y simplemente está donde está el balón. En el debe, pasa demasiado tiempo en el suelo y le cuesta quitarse bloqueos de encima, pero es un jugador absolutamente soberbio y excepcional. Sus acompañantes en el interior son Dan Fox y Carlo Calabrese, que ocupan entre los dos un mismo puesto, Calabrese es un bulldozer, un run stopper que se mueve en espacios muy cortos, un jugador unidimensional. Fox sin embargo es un jugador mucho más atlético y con capacidad para aportar en el pass coverage. Se reparten los downs pero ninguno de los dos brilla en especial, y al lado de Manti obviamente desentonan bastante. En el exterior está Prince Shembo, otra de las grandes figuras de la defensa, un tweener que juega sobre dos y tres puntos, con la mano en el suelo como DE en una 43 y como OLB en la 34, es basicamente un pass-rusher muy violento en el uso de sus manos y un jugador con la capacidad atletica como para ganarte el edge pero tambien como para deshacerse de su par por pura fuerza. En el lado opuesto otro binomio, el que forman Danny Spond e Ishaq Williams. Spond se limita a jugar en cobertura e Ishaq Williams es la gran decepción del equipo, un five star de clase alta que simplemente está siendo un bluff, vino con fama de tener un atleticismo de élite y de ser un rusher off the edge dominante y realmente no hace absolutamente nada, está perdido por el campo y ni está ni se le espera. Como se puede ver, es una unidad muy buena y a la vez muy mala, descompensada. Muchísimo talento por parte de Te’o y Shembo pero un agujero con los dúos Spond/Williams y Calabrese/Fox.

Keivarae Russell es otra de las gratas sorpresas de estos Irish.

La secundaria es un caso bastante curioso. Antes de comenzar la temporada teníamos un miedo extremo con esta unidad, joven y absolutamente castigada por las lesiones, se temía lo peor. Keivarae Russell se convertía en el primer True Freshman de la historia en Notre Dame que era titular desde la posición de Cornerback, y anecdóticamente lo hizo por las lesiones, porque estaba proyectado para jugar como slot receiver en el ataque, y en un solo mes ganó el puesto a otros que llevaban más de un año peleando por la plaza, su buen hacer le ha valido para ser un Freshman All American. En el lado opuesto está Bennet Jackson, un incansable trabajador que tampoco tenía experiencia como titular (solo en equipos especiales) y que curiosamente también es un receptor reconvertido. Dos cornerbacks titulares sin experencia y jugadores reconvertidos, curiosamente han sido de lo mejor del equipo esta temporada. La experiencia la pone Zeke Motta desde el safety, siendo un Senior que ya tenía una amplia experiencia como titular y que sigue los pasos de Harrison Smith, si bien es cierto que Motta nunca ha tenido la habilidad como ball-hawker de Smith y se limita a ser brillante en el juego contra la carrera. Limitado pero eficiente. Y de nuevo un caso estrambótico en el otro safety, Matthias Farley, que salió a escena trás la lesión que dejó a Jamoris Slaughter (uno de los líderes de la defensa) fuera para toda la temporada. Farley empezó a jugar al football mediado su año junior de instituto y lo hacía como receptor, al igual que en Notre Dame, hasta que este verano se le movió a la posición de safety, por lo tanto, nos encontramos ante otro jugador reconvertido. Tres de los titulares en la secundaria son jugadores reconvertidos del ataque a la defensa. Y sorprendentemente pese a la inexperiencia y la juventud han dado un paso adelante y han rendido de manera excepcional.

Un punto y aparte son los equipos especiales, que son el principal debe del equipo. Brindza es un kicker muy irregular, capaz de meterte un FG de 50 yardas y fallarte uno de 25 yardas, y lo peor de todo, no da ninguna seguridad cuando chuta entre palos, sin duda la peor sensación que un kicker te puede dar. Tampoco el punter, Ben Turk, pese a la mejora esta temporada, es un jugador muy eficiente a la hora de alejar al rival lo máximo posible. Por si fuera poco, Notre Dame es el peor equipo de toda la FBS en los retornos de punt (yardas por retorno) y casi nunca existe la opción de retornar puesto que cuando el balón está en el aire, Davonte Neal ya tiene adversarios rodeándole. En los retornos de Kick-Offs nada reseñable tampoco, si bien el año pasado Atkinson anotó mediante esta vía ante MSU y USC, esta temporada no ha habido ningun big play desde los retornos. Al menos, tampoco se han permitido grandes ganancias en equipos especiales. En lineas generales es una unidad muy floja, para nada a la altura de un posible equipo campeón.


En definitiva, el equipo es aún muy joven y está verde, pese a la imbatibilidad se es consciente de que aún queda muchísimo para forjar un posible equipo ganador y que siga en esta línea en el futuro. Lo mejor de todo es que el futuro, huele muy bien.

MATCHUPS EN MIAMI

Everett Golson mejoraría según progresó la temporada.

Quarterbacks:

Everett Golson vs AJ McCarron: Se podría decir que practicamente en todos los aspectos que uno pueda imaginar son totalmente diferentes. Especialmente porque cuando McCarron ya estaba ganando campeonatos en la universidad, Golson lo hacía en el instituto. Uno es un Freshman que está aún tratando de encontrarse y el otro es un excelso ejecutor del game-plan que diseña Saban. Tal vez McCarron esté adoleciendo de explosividad en sus acciones (algo que sí puede hacer Golson) pero sobra decir que en este matchup el claro ganador es McCarron y por ende, Alabama.

Running Backs:

Cierre Wood & Theo Riddick vs Eddie Lacy & TJ Yeldon: Si bien Cierre Wood y Theo Riddick forman una dupla de corredores excelentes y que cualquier univesidad querría tener en sus filas, la de Alabama se lleva claramente la palma. Lo denominaría algo así como una version 2.0, son más grandes, más fuertes, más rápidos.. el mejor dúo desde la posición de todo el país. Por tanto también se lleva la palma Alabama.

Wide Receivers/Tight Ends:

Aquí reina la igualdad, aunque la presencia de Tyler Eifert creo que decanta la balanza en favor de Notre Dame. El grupo de receptores me parece similar, DeAndrew White cumplía el papel de TJ Jones en Notre Dame antes de lesionarse y Kenny Bell el de Robby Toma (más explosivo), estamos asistiendo al nacimiento de una nueva estrella con Amari Cooper pero aún es pronto para que carge con la responsabilidad en el NCG. Creo que Tailer Jones y Davaris Daniels unido a Eifert es un grupo de targets que inclina la balanza en favor de Notre Dame.

Offensive line:

Como en la anterior unidad, si bien la OL de Notre Dame ha estado inmaculada todo el año, la de Alabama se sale de los parámetros normales y es una de las mejores OL de los últimos tiempos a nivel universitario, otra versión 2.0, dominantes en el punto de ataque, atléticos y grandes. Abriendo autopistas para los corredores y excelsos en el pass protection. Tampoco hay mucha cabida al debate.

Defensive line:

En esta unidad creo que la ventaja de Notre Dame es notoria. Tuitt-Nix-KLM es probablemente el mejor trio del país. Si bien es cierto que Jesse Williams es probablemente el mejor 1T del país, los DE’s marcan la diferencia, Alabama tiene un pequeño punto débil y es que adolece de pass-rush, algo que en Notre Dame este año es marca de la casa.

Linebackers:

Pese a la existencia de Manti Te’o, creo que la ventaja de Alabama en esta unidad también es notoria. Notre Dame tiene un grupo de Lineabackers que se mueven en la irregularidad mientras que los de Alabama sin ser playmakers desde la posición tiene uno de los grupos más sólidos, inteligentes y disciplinados del país. Alabama wins.

Defensive backs:

Si bien es cierto que sobre el papel por puro nombre Alabama debería ser muy superior en esta unidad, creo que lo es pero sin tanta superioridad como la que a priori puede parecer. Notre Dame no ha sufrido en todo el año en la defensa contra el pase (Si bien es cierto que nunca se ha enfrentado a juegos aéreos de entidad), mientras que Alabama ha vivido momentos puntuales de cierto sufrimiento contra el juego aéreo. En cualquier caso creo que Alabama tiene una ligera ventaja.

Equipos especiales:

Con lo que dije antes sobre los equipos especiales de Notre Dame, creo que sobra decir que Alabama se lleva clarísimamente la palma.

MATCHUPS INDIVIDUALES

Louis Nix es un objeto inamovible sobre el corazón de la DL.

Braxton Cave vs Jesse Williams:

Ambos son All-Americans, Seniors y tienen un perfil físico parecido, ambos son auténticas ratas de gimnasio y levantan pesos que se escapan fuera del alcance “humano”. En un duelo de trincheras, se puede decidir gran parte del choque en estos enfrentamientos. Si Cave puede contener a Williams, el juego de carrera recibirá una de las mejores noticias que puede recibir el día siete de enero.

Barrett Jones vs Louis Nix:

Tanto monta, monta tanto. Otro duelo similar pero alternando cambio de trincheras. En este caso se enfrentan estilos muy diferentes. La madurez, saber estar e inteligencia de Jones (jugador que ha jugado también como Guard) frente al temperamento, la capacidad atlética y el peso de Louis Nix (más libras que el propio Jones). Durante toda la temporada ha recibido doble demarcación y pese a enfrentarse a Jones creo que recibirá lo mismo ante Alabama. Viendo los dos primeros matchups, creo que uno se puede dar cuenta de donde puede estar la llave de la victoria.

Cyrus Kouandjio & DJ Fluker vs Stephon Tuitt/Kapron Lewis Moore & Prince Shembo:

Tan simple como la mejor pareja de tackles del país (con permiso de Texas A&M) contra algunos de los mejores DE’s de la competición. Duelo entre hombres de más de 300 libras. Una vez más no hace falta salir de las trincheras para desgranar las claves del partido.

Amari Cooper vs Keivarae Russell:

El año pasado jugaban en el instituto y ni aún un año pasado desde el National Signing Day se verán las caras en el NCG, un duelo de futuro entre dos jugadores que tienen un futuro excepcional entre ellos. Los dos vienen de dulce, Russell viene de parar a Marquise Lee ante USC y Cooper viene de una progresión excelsa y dominar en todo un SECCG, lo cual indica que son niños si, pero niños que tienen mucho que decir al respecto de un partido.

Robert Lester/Dee Milliner/CJ Mosley vs Tyler Eifert:

Eifert puede ser alineado in-line, en el Slot o como wideout. Practicamente se ve las caras con todo los defensores rivales y se va moviendo por el campo como pez en el agua (también es utilizado en motion). Milliner es a priori el mejor CB del país, Lester es un gran ball-hawker, instintivo y que cubre mucha hierba y CJ Mosley es excelso en el Pass Coverage, cuatro jugadores que (salvo Mosley por decisión propia) podrían estar el año que viene viéndose las caras en la NFL. Dejando a un lado el duelo en las trincheras, creo que Alabama tiene mucho ganado si Eifert no aparece, es el mismatch del college football por excelencia y si consiguen pararlo serán malas noticias para los Irish.

FiebreTider – Finalmente, según tu criterio y valoración, nos interesaría conocer cómo crees que los Fighting Irish necesitarán plantear y canalizar el encuentro para tener una oportunidad de batirnos y si consideras que esta versión actual de Notre Dame tiene suficiente potencial, capacidad y habilidad para competir frente al campeón de una conferencia que suma seis campeonatos nacionales consecutivos y que se sugiere sin competencia alguna en todo el país.

Pablo – Creo que estamos ante un gran duelo físico, de dureza y de resistencia, el patrón en el que ambos equipos se han movido. Será importante ver quien domina el reloj y el tempo del partido. Será también interesante ver a un equipo experto en estos momentos contra un equipo sin experiencia alguna y aún muy lejos de su fase de desarrollo total. Es un duelo entre dos de las universidades por excelencia del College Football, un duelo soñado. La ventaja, el favoritistimo y la presión corren del lado Tide, pero Notre Dame ya ha asegurado que no irá a Miami de vacaciones y hacen oídos sordos a las predicciones de auténtico paseo por parte de Alabama. Como Irish fan, lo que más temo es el momentum, ya ha pasado más de un mes desde el último partido de Notre Dame y se corta un poco ese momentum de menos a más en el que se encontraba Notre Dame, con un Golson encontrado el touch y la química con sus compañeros. Alabama ha ido de más a menos y este parón le sirve para empezar de cero, y cuando Alabama resetea y empieza de cero no puedes más que tener miedo e ir con sigilo. Sea como fuere, a disfrutar de un nada más y nada menos que Alabama-Notre Dame, como antaño.

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