Una espina clavada: Alabama vs Notre Dame ’73 Sugar Bowl

El 31 de Diciembre de 1973 en Tulane Stadium de Nueva Orleáns, dos de los programas con mayor historia, parangón y tradición ganadora del panorama se enfrentarían por primera vez sobre el emparrillado con nada menos que un campeonato nacional en juego. Alabama se presentaba como No.1 absoluto del país mientras que los Fighting Irish eran los No.3, pero ambos imbatidos y con records inmaculados.

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Estábamos frente el duelo del Norte contra el Sur, de la integración frente a la segregación, de los católicos contra los protestantes. Era la primera ocasión que la Sugar Bowl recibía a dos invictos en toda su historia. Fue el auténtico y verdadero “Partido del Siglo”, la “Segunda Batalla de Nueva Orleáns” o como incluso el propio Bear Bryant lo definiría, “El mayor encuentro jamás disputado en el Sur”.

Sports Illustrated fue incluso más preciso: “Dudamos que ninguna bowl de college jamás disputada presentara dos conjuntos con tantas ganas de ir el uno a por el otro”.

Según cifras históricas de la Sugar Bowl, este partido sumó una cuota de pantalla en el ratio Nielsen de 25,3 puntos, y desde entonces, ningún encuentro de college football ha sido capaz de igualarlo. Lo más cercano fue la Fiesta Bowl de 1987 en la que Penn State venció 14-10 a Miami, llegando a los 24,9 puntos totales. La marca más alta de la era BCS que se inició en 1998, fue la victoria de Texas 41-38 ante USC con motivo del campeonato nacional del 2005. Consiguió un 21,7 de ratio. La final ante LSU del año pasado sólo pudo alcanzar un ratio de 14 puntos.

Por lo tanto, ambos programas se presentaban en sus momentos más álgidos.

Bryant junto a Ara Parseghian en la Sugar Bowl del 73.

Durante los 60, Paul W. Bryant elevaría al programa de football de Alabama en la quintaesencia del negocio, construyendo un auténtico “equipo de la década” (tres campeonatos nacionales entre 1961 y 1965), sin embargo, a medida que la década desvanecía, así se sumergían los propios Crimson Tide, con nada menos que 6 victorias, tanto en 1969 como en 1970, encontrándose repentinamente en la parte inferior de la SEC. Hay quien aseguraba que el régimen de Bear Bryant tocaba a su fin, los rumores de éste marchándose a la NFL eran cada vez más importantes y la hinchada carmesí comenzaba a mostrarse escéptica en cuanto a que depararía su futuro.

Sin embargo, en la temporada de 1971, Bryant decidiría recobrar su compromiso con Alabama y reflotar la nave carmesí, tomando la precisa decisión de transicionar a la Wishbone. El impacto fue inmediato con los Crimson Tide vengándose en el opener de Los Ángeles de unos Trojans desquiciados y superados. El ataque no solo era efectivo, sino que estábamos ante una versión explosiva y autoritaria jamás vista en T-town. Entre aquel primer duelo ante USC y la Sugar Bowl de 1973, Alabama superaría en anotaciones a sus oponentes en 1.228 a 381 puntos, perdiendo únicamente tres partidos.

En ese breve periodo de tiempo, los Crimson Tide sumaron un total de 3 campeonatos de la conferencia SEC, sin embargo, Alabama perseguía con ímpetu conseguir consensuar un campeonato nacional, a pesar de que tras finalizar la temporada regular, el UPI poll (coaches poll), quienes confeccionaban sus selecciones previa disputa de las bowls, eligieran a Alabama como el campeón nacional de aquella temporada.

La ocasión además suponía devolver a los Irish toda aquella indignación y contrariedad de nuestros fans seis años previos a la disputada de aquel célebre encuentro.

En 1966, Alabama como máximo defensor del título (de forma consecutiva) y sin empates sobre un inmaculado récord de 11-0-0, finalizaría tercero en las polls finales. Notre Dame se llevaría aquel campeonato nacional bajo Ara Parseghian, después de presentar un empate en su récord ante Michigan State.

Los Fighting Irish disponían del balón en los minutos finales frente a los Spartans, pero prefirieron dejar correr el tiempo en lugar de ir a por la victoria, algo que chocaba con la famosa filosofía atribuida al propio Bear Bryant, quien resumió esta predisposición del siguiente modo; “Un empate es como besar a tu hermana”.

Varios años más tarde, varios votantes del AP admitieron que el actual conflicto racial del Sur y el hecho de que Alabama presentaba equipos completamente blancos, afectó la decisión final de elegir a los Irish como vencedores.

Toda aquella célebre polémica se recogió en el libro “The Missing Ring” de Keith Dunnavant, pero muchos fueron los fans que comenzar a sentir tanta antipatía y repulsa por Notre Dame, como sentían por su máximo y eterno rival interestatal, a pesar de que por las limitaciones televisivas impuestas por la NCAA, el regionalismo dominaba el deporte de la época.

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Fans protestando ante la resolución del campeonato de 1966.

Incluso el propio Ara Parseghian se ganó su cúmulo de enemistades en Dixie. La temporada anterior, el entrenador de Notre Dame había despertado la ira de los fieles Crimson Tide después de ridiculizar públicamente la decisión de Alabama de jugar ante Texas en la Cotton Bowl, en lugar de los actuales campeones nacionales, Nebraska. Parseghian aseguró que los Crimson Tide “eligieron el camino más fácil”, mientras que su equipo optó por los Cornhuskers en la Orange Bowl. Los Irish acabaron desdibujados en manos de los ‘Huskers en una fulminante derrota por 40-6.

Finalmente en aquella noche de 1973, Alabama se presentaba con un promedio de 480 yardas y más de 41 puntos por partido, ranqueando segundo de la nación en ataque total, segundo en juego terrestre y tercero en anotaciones. A todos estos aterradores guarismos ofensivos, se le unía una defensa física y sofocante liderada por el LB hall-of-famer Woodrow Lowe, a imagen y semejanza de los habituales conjuntos dirigidos por Paul Bear Bryant.

Más de 85.000 entusiastas abarrotaron el Tulane Stadium de Nueva Orleáns con motivo de la edición número 40 de la Sugar Bowl, mientras que las entradas en la reventa alcanzaron los 2.000 dólares por asiento. Una violenta tormenta había envuelto la ciudad durante toda la tarde, pero remitió para el momento del kickoff, dejando una noche fría, ventosa y húmeda en Crescent City.

Tom Clements en una acción del partido ante la defensa de Alabama.

Después de varias escurridizas posesiones con un césped artificial ligeramente encharcado, Notre Dame golpeó primero con el quarterback Tom Clements completando tres fantásticos lanzamientos para 59 yardas (cerca estuvo la secundaria de ‘Bama de interceptar un corner-pattern clave en el drive sobre el estelar wide-out Pete Demmerle), estableciendo un touchdown corto por tierra del fullback Wayne Bullock. El kicker de los Irish fallaría el posterior punto extra, dejando a UND con una ventaja de 6-0. Este drive fue el punto álgido del juego aéreo de los Irish durante el resto del partido, después de que la defensa de los Crimson Tide se ajustara y anulara a los receptores de Notre Dame durante el resto de la noche. Clements solamente consiguió completar un lanzamiento más, una vez que el encuentro llegó a su fin.

Después de un primer cuarto donde sorprendentemente el poderoso ataque de Alabama fue reducido a cero yardas positivas, los Crimson Tide consiguieron una ventaja momentánea sobre el marcador después de un eficiente drive de 4 minutos, culminado por una poderosa acción terrestre de Randy Billingsley, pero la ventaja no duró demasiado. El halfback freshman de los Irish Al Hunter retornaría sin ser tocado el kickoff posterior con 93 yardas para touchdown. Clements encontraría en la esquina de la endzone a un omnipresente Pete Demmerle, con motivo de la conversión de dos puntos (que se antojó decisiva en el resultado final), estableciendo una anotación de por medio sobre el marcador. Antes del descanso, Alabama respondería con un field-goal de 39 yardas para dejar el resultado momentáneo en un 14-10 favorable a los Irish.

Randy Billingsley intenta zafarse de un defensor de los Irish.

En la segunda parte, la maquinaria Crimson Tide se engrasaría y el halfback Wilbur Jackson, quien en 1970 se convirtió en el primer jugador de raza negra con una beca en Alabama, se erigió en la bestia de los Irish, después de recuperar la ventaja en el marcador con una carrera de 5 yardas y liderar un drive de 93 yardas.

Ambos conjuntos fallaron sus posteriores intentos de fieldgoal, por lo que el tercer cuarto supuso un intercambio de anotaciones por ambos bandos. Notre Dame tomaría ventaja de una situación de campo corto (yarda 12 de UA) tras un fumble de Alabama para anotar con una counter-play del fullback Eric Penick. Parecía que el encuentro se sumergiría en una batalla de defensas, sin embargo, nadie esperaba el carácter dramático de los minutos finales.

Richard Todd dirigiéndose a la endzone en el trickery.

En los primeros instantes del último cuarto, los Irish sufrieron un nuevo fumble (tres aquella noche) y Bear Bryant movería ficha. En situación de tercer down largo, el quarterback de Alabama Richard Todd ejecutaría el handoff sobre el halfback Mike Stock, quien ante la presión de dos defensores giraría hacia el lado derecho opuesto y por encima de estos, encontraría completamente abierto al propio Todd en un lanzamiento de 25 yardas para touchdown.

El problema fue que el extrapoint posterior fue errado y con 9:33 minutos restantes, Alabama necesitaba proteger una precaria ventaja de 23-21.

El quarterback de los Irish Clements no se dejó intimidar liderando a su equipo en un drive de 77 yardas hasta la 2 de los Crimson Tide. Una vez más, la defensa de Alabama estaría a la altura del desafío y obligaría a Notre Dame a conformarse con un field-goal corto pero que les permitía recuperar la ventaja en el marcador con un 24-23.

Ambas defensas se mantuvieron férreas obligando a ejecutar punts al ataque oponente, mientras que Alabama se jugaría todas sus opciones con un coffin-corner que encerraría a los Irish con menos de tres minutos restantes para finalizar el partido. Bryant confiaba que su defensa les contuviera y recuperar así la posesión con suficiente posición de campo para buscar un fieldgoal ganador. Ambas carreras por fuera del tackle de Notre Dame, sumarían respectivamente una yarda y los Irish repentinamente se enfrentaban a una situación de tercer down y 8 yardas desde su propia yarda tres.

Bryant sabía que tenía el partido donde quería. Años más tarde aseguró:

“Hubo multitud de maneras para ganar desde esa posición: un fumble, una buena acción defensiva que forzara un safety, un punt bloqueado. El principal objetivo era contenerles y obligarles a alejar el balón. Estábamos seguros de conseguir una buena posición de campo y suficiente tiempo para anotar. Además teníamos dos tiempos muertos restantes”.

Pero entonces fue el turno de Parseghian de mover ficha.

El lanzamiento decisivo de Tom Clements en tercer down.

La opción convencional hubiera sido una carrera segura con el objetivo de ganar distancia para ejecutar el punt con comodidad. El riesgo de un sack y un safety era sencillamente muy alto. En su lugar, Parseghian decidiría ejecutar un play-action, cogiendo a toda la defensa de Alabama completamente fuera de sitio. El tight-end de los Irish Robin Weber se encontraría completamente desmarcado junto a la línea de banda, después de que el defensive-back de Bama cayera en la trampa buscando la acción terrestre. Weber atraparía el balón del cielo directo a la banda, donde el propio Bryant observaba la acción; “Pude haber desviado el lanzamiento yo mismo”.

El lanzamiento de 35 yardas permitió a Notre Dame conseguir un primer down decisivo con menos de dos minutos sobre el reloj. Los Irish solamente tuvieron que buscar que el tiempo pasara para mantener finalmente la ventaja y hacerse con la victoria por 24-23.


Se anticipaba como un encuentro para la posterioridad y el partido no defraudó ni lo más mínimo después de seis intercambios sobre el marcador y con el momentum del mismo fluctuando en cada posesión. El incierto resultado final hasta los últimos minutos y todo el éxtasis posterior, resultó demasiado para muchos.

El periodista del Birmingham Post-Herald, Herb Kirby vería el partido hasta el final, escribiría la historia y la rellenaría en papel, para más tarde morir de un ataque al corazón en el palco de prensa. Para muchos fans de Alabama, la decepción fue tan grande que muchos incluso consideraron que no quedaría football más allá de aquella noche. Muchos fans de Auburn se convirtieron en seguidores de Notre Dame.

Bear Bryant, como acostumbraba, dejó momentáneamente a sus jugadores desolados en el vestuario y se dirigió al de Notre Dame para felicitar a unos victoriosos Fighting Irish. Los jugadores de Notre Dame se sumieron en silencio absoluto al ver entrar al entrenador de Alabama y Bryant entonces se dirigió a Clements diciéndole; “Hijo, tú eres un gran quarterback. Solamente quería que lo supieras”.

Años después Bryant aseguró que ambos equipos estuvieron tan igualados y el encuentro fue tan batallado que nunca consideró el encuentro como una derrota.

“No creo que fuéramos vencidos por Notre Dame. Simplemente nos quedamos sin tiempo”.

Históricamente, Alabama presenta un récord negativo ante Notre Dame de 1-5.

Fecha Resultado Lugar
31/12/1973 #3 UND 24 vs #1 UA 23 Sugar Bowl/New Orleans
01/01/1975 #9 UND 13 vs #2 UA 11 Orange Bowl/Miami
13/11/1976 #18 UND 21 vs #10 UA 18 South Bend, Indiana
15/11/1980 #6 UND 7 vs #5 UA 0 Legion Field, Birmingham
04/10/1986 #2 UA 28 vs UND 10 Legion Field, Birmingham
14/11/1987 #7 UND 37 vs #11 UA6 South Bend, Indiana
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