
Tenpenny en un ejercicio. Hasta tres compromisos se llevaría Alabama en el evento invernal.
A pocas horas del National Signing Day del próximo miércoles 1 de Febrero, Alabama conseguiría el compromiso de un nuevo recluta junior para la clase de la próxima temporada. Raheem Falkins es un wide-out procedente de New Orleans, un estado de Louisiana donde últimamente los Crimson Tide están consiguiendo hacer herida sobre un rival, los Bayou Bengals, a quienes vencerían en idéntico escenario para alzarse como actuales campeones nacionales.
El receptor de 6-4 y 192 libras (medidas del Junior Day del fin de semana en Tuscaloosa) se comprometería la anterior semana con ‘Bama, del mismo modo que se conocería la noticia del apalabramiento del estelar runningback de North Little Rock (Arkansas) Altee Tenpenny. Pero ahí no quedaría la cosa, ya que también se haría público el compromiso verbal del estelar all-purpose del estado de Alabama (Fultondale) ArDarius Stewart.
Y llegó el momento de la verdad, el instante por el que los 120 equipos del FBS y únicamente dos, encuentran la oportunidad única (tal vez en décadas) de luchar por ese trozo de hardware que cada programa de football del mapa nacional haya alguna vez soñado. Es el campeonato nacional, y después de varios años donde el sistema BCS funcionó sin demasiada controversia, parece que este año la elección de uno de los finalistas llega con cierta polémica. Entre todos los eliminados en esta carrera, Stanford y especialmente, Oklahoma State (ambos con una derrota en su devenir) se tuvieron que conformar con un matchup BCS en la Fiesta Bowl de Arizona, en un encuentro que muchos incluso definieron como el auténtico campeonato nacional de los pobres. Los Cowboys se llevarían el partido en la prórroga e incluso se cuestionó la posibilidad de dividir el título como en antaño (Coaches y AP Poll) con el ganador oficial en New Orleans, pero lo cierto es que los pupilos de Mike Gundy no demostraron ni la autoridad, superioridad o la suficiencia ante su oponente como para abrir un debate en torno a la final coronación del campeón, aunque ciertamente esa es otra historia que no concierne este análisis.




